Misma plaza, diferente torero. La Real Maestranza de Caballería de Sevilla atestiguó otra cornada impactante, esta vez al peruano Andrés Roca Rey por parte de su segundo toro de la jornada.
El ejemplar de la ganadería de Toros de Cortés, "Soleares", le prendió cuando Roca Rey entró a matar en corto y por derecho, con la actitud de rubricar una faena importantísima por la que, pese a estar en la enfermería, le concedieron las dos orejas.
Dramáticos los momentos que se vivieron porque Roca fue zarandeado mientras el cuerno derecho del astado iba de un lado a otro en el muslo del torero, anunciado el 1 de mayo en Monterrey, el 2 en Aguascalientes y el 3 en Apizaco, Tlaxcala. Salvo el parte médico oficial de los doctores, comandados por Octavio Mulet, que otra vez están en la enfermería operando a una figura en la Real Maestranza, es difícil que pueda cumplir con esos compromisos."Se veía que Andrés no iba a dejar pasar la oportunidad de matar a ese toro, por ello se entregó y cuando un torero se tira con tal determinación, tiene grandes posibilidades de ser herido como sucedió.
El jefe de los servicios médicos de Sevilla, Octavio Mulet, informó que la cornada de Andrés, de la que lo operó en la misma enfermería de la Real Maestranza de Caballería es muy grande.
Según el parte médico, tiene "dos trayectorias una de 20 centímetros descendente, y otra ascendente que rompe los músculos vasto interno y sartorius (sic.), contundiendo el paquete vásculo-nervioso femoral superficial, sin producir lesión vascular", informa el documento que expidió el equipo médico de la plaza de Sevilla. "Es una cornada muy grande en el muslo derecho. Ha habido un destrozo muscular importante, pero ha tenido suerte, porque no hay lesiones vasculares importantes, pero el alcance es muy grave. Ha sido una cornada de 35 centímetros con dos trayectorias", explicó el galeno Octavio Mulet, al portal español mundotoro, en información de última hora.
