El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tenía contemplado ganar un salario de 30 millones de dólares por liderar la nueva empresa que generó polémica.

"Infantino tenía en la mira un salario de 30 millones de dólares más bonificaciones por liderar la nueva empresa de la FIFA, dicen los 'denunciantes'.

"Ahora que el plan 'cutre' se ha derrumbado, las confederaciones más poderosas del futbol están actuando en su contra", escribió el periodista de "The Times", Martyn Ziegler, quien reveló hace unos días las intenciones de Infantino, que luego fue anunciado.

No sólo eso, Infantino, que ya habría perdido gran parte de la confianza de las confederaciones, también tiene que resolver el asunto con los patrocinadores, que estarían alarmados con todo lo sucedido esta semana.

Al mandamás de la FIFA desde 2016 se le podría pedir su renuncia.

"El apoyo se está desvaneciendo en masa para el presidente de la FIFA, a quien probablemente se le pedirá que renuncie en una reunión de emergencia y que está luchando por establecer una base de partidarios", escribió Ziegler.
Foto: AFP

Infantino había propuesto crear una empresa, FIFA Forward Enterprise (FFE), de 20 mil millones de dólares para gestionar el Mundial con inversores privados, pero provocó una reacción adversa que fue en aumento cada día desde el anuncio del martes.

La FIFA estaba trabajando con J.P. Morgan, y entre los inversores previstos se encontraba Thrive Eternal, fundada por Joshua Kushner, cuyo hermano, Jared Kushner, es yerno del presidente estadounidense Donald Trump.

Infantino se vio obligado a abandonar el plan a primera hora del sábado después de la renuncia de su asesor principal, que formaba parte de un comité de la Casa Blanca, Carlos Cordeiro, y de que el organismo rector del futbol en Asia se sumó a Europa y Norteamérica en su oposición.