Previo a la Final del Mundial entre Argentina y España, cinco integrantes de los altos mandos de la FIFA fueron presionados para que aprobaran el Plan de Gianni Infantino para darle el 20 por ciento de la Copa del Mundo a empresas privadas.
De acuerdo con una investigación realizada por el "New York Times", el Secretario General Mattias Grafstrom, el jefe del departamento legal Emilio Garcia, el jefe de gabinete Dan O'Toole, el director de operaciones Kevin Lamour y el director de finanzas Thomas Peyer fueron citados de manera urgente en el hotel Waldorf Astoria de Manhattan.
Tres fuentes que solicitaron el anonimato confirmaron la junta, que se celebró en medio de tensión por que se les estaba pidiendo aprobar un plan que tenía que pasan por la aprobación de un Consejo que está integrado por diferentes personalidades del ámbito futbolero mundial. Los tres primeros, Grafstrom, Garcia y O'Toole respaldaron a Infantino, mientras que Lamour y Peyer se negaron a apoyarlo. Los involucrados, citó el New York Times, tenían hasta la medianoche para aprobar el plan que pretendía vender a un grupo de inversores liderado por Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump. Infantino no estuvo en esa reunión.
