Foxborough, Massachusetts— Al compás de los goles de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé en el segundo tiempo, Francia sometió ayer 2-0 a Marruecos para alcanzar las semifinales de la Copa del Mundo por tercera edición consecutiva.

Mbappé y Dembélé firmaron sus tantos en un letal lapso de seis minutos cumplida la hora de partido en el estadio de los Patriotas de Nueva Inglaterra en los suburbios de Boston.

Les Bleus enfrentarán al ganador del duelo España-Bélgica en la semifinal que se disputará el 14 de julio en Arlington, Texas.

“No podemos bajar la guardia. Todavía queda mucho camino por recorrer, y lo que nos espera es aún más difícil”, afirmó Mbappé

El gol de Mbappé a los 60 minutos fue el octavo del astro en el torneo y le permitió dar alcance al argentino Lionel Messi en la cima de la tabla de anotadores.

Dembélé aumentó la diferencia a los 66 para su quinta conquista en Norteamérica.

Francia venció a Marruecos por el mismo marcador en las semifinales de la edición de 2022 en Qatar, cuando los Leones del Atlas se convirtieron en el primer equipo africano en llegar a semejante instancia. Francia sigue en carrera por convertirse en apenas la tercera nación que disputa tres finales consecutivas del Mundial.

“Me imagino que hay mucha emoción en Francia, aunque aquí estamos un poco en nuestra propia burbuja", comentó el seleccionador francés Didier Deschamps.

Mbappé recibió un golpe a los 76 y fue sustituido un minuto después. Posteriormente, se le vio sentado en el banquillo con una bolsa de hielo en el tobillo derecho.

“Estoy bien. Recibí un golpe en el tobillo, pero no pasa nada”, dijo Mbappé. “En ese momento, JP (Jean-Philippe Mateta) estaba en mejores condiciones que yo para jugar los últimos 15 minutos, así que salí y él entró. Salió bien el cambio, incluso estuvo a punto de marcar”.

Fue un partido que Francia dominó completamente. Las estadísticas no mienten: los franceses ejercieron una ventaja 21-4 en remates y de 9-1 en tiros a puerta.

El segundo gol de Francia llegó después de que Mbappé recibiera un pase y lo retrasara a Dembélé. Mbappé siguió avanzar, arrastrando marcas, abriéndole el espacio para el disparo de Dembélé.