Estados Unidos fue sede de la final de la Copa del Mundo el domingo, con el mundo entero pendiente, aunque quizás en ningún lugar con tanta intensidad como en España y Argentina, cuyos equipos se enfrentaron en el MetLife Stadium en East Rutherford, Nueva Jersey.

Las emociones estuvieron a flor de piel desde Rosario, Argentina —la ciudad natal de la superestrella Lionel Messi— hasta Madrid, donde los nervios se transformaron en puños en alto a medida que el partido llegaba a su fin y España se impuso, destronando a los campeones de 2022 por 1-0 en la prórroga.