La Copa del Mundo es el escenario donde se consagran las máximas leyendas del deporte. Sin embargo, no solo se ha escrito con los pies de los futbolistas, sino también con las garras, picos y tentáculos de un grupo de animales que, por accidente o por "poderes místicos", terminaron convirtiéndose en los verdaderos protagonistas.

La Copa del Mundo ha sido el escenario donde nacen las máximas leyendas del futbol. Sobre la cancha se han inmortalizado figuras como Pelé, Diego Maradona, Lionel Messi o Kylian Mbappé, pero a lo largo de la historia también han surgido protagonistas inesperados que, sin patear un balón, lograron ganarse un lugar en la memoria colectiva de los aficionados.

Perros, gatos, pulpos e incluso un pato han protagonizado algunas historias de los Mundiales, convirtiéndose en símbolos, amuletos o fenómenos virales capaces de eclipsar por momentos a las propias estrellas del torneo.

MERLÍN, EL PATO QUE CONQUISTÓ MÉXICO

La historia más reciente tiene como protagonista a Merlín, un pato que se convirtió en fenómeno viral durante la Copa del Mundo de 2026.

El ave comenzó a llamar la atención tras aparecer vestido con la camiseta de la Selección Mexicana durante los festejos por la victoria del Tri sobre Sudáfrica en el partido inaugural del torneo.

Las imágenes de Merlín recorriendo las calles de la Ciudad de México junto a su dueña, Karla Gómez, y su hijo Cristian, rápidamente inundaron las redes sociales.

Lo que inició como una simple curiosidad rápidamente se convirtió en un fenómeno viral que inspiró productos, ilustraciones y miles de publicaciones en redes sociales, mientras numerosos aficionados comenzaron a verlo como una especie de mascota no oficial del Mundial.

La popularidad del pato alcanzó tal magnitud que incluso fue invitado a participar en la conferencia matutina de la Presidenta Claudia Sheinbaum, consolidando su lugar dentro del imaginario futbolístico mexicano.

EL GATO QUE DESATÓ UNA MALDICIÓN

Durante el Mundial de Qatar 2022, un inesperado visitante protagonizó uno de los momentos más comentados fuera de las canchas.

En una conferencia de prensa de la selección de Brasil previa a los cuartos de final, un gato callejero saltó sobre la mesa donde se encontraba el delantero Vinicius Jr. Mientras el futbolista continuaba respondiendo preguntas, el jefe de prensa brasileño tomó al felino por el lomo y lo lanzó al suelo.

La escena provocó una inmediata ola de críticas en redes sociales, con miles de usuarios bromeando con que Brasil había despertado una "maldición felina" por el trato recibido por el animal.

Lo que parecía una simple broma tomó fuerza dos días después, cuando Croacia eliminó sorpresivamente a la Canarinha en una dramática tanda de penales.

Desde entonces, para muchos aficionados, el episodio sigue siendo una de las supersticiones más recordadas de aquella Copa del Mundo.

PAUL, EL PULPO QUE PREDIJO EL FUTURO

Si hay un animal capaz de competir en popularidad con cualquier figura del fútbol, ese sin duda es Paul.

El habitante del acuario de Oberhausen, en Alemania, alcanzó fama mundial durante la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010 gracias a la sorprendente efectividad de sus pronósticos.

Antes de cada encuentro, los cuidadores colocaban dos cajas con comida identificadas con las banderas de los equipos participantes.

Paul elegía una de ellas y, para sorpresa de millones, acertó todos los partidos de Alemania durante el torneo, además de predecir correctamente la victoria de España sobre Países Bajos en la final.

Su impresionante porcentaje de aciertos lo convirtió en una celebridad internacional seguida por programas de televisión, periódicos y aficionados de distintos países, generando además teorías, homenajes e incluso propuestas humorísticas para garantizar la protección del célebre pulpo.

BI, EL PERRO QUE TERMINÓ SIENDO CAMPEÓN

Bi protagonizó uno de los episodios más insólitos del Mundial de Chile 1962.

Durante el partido de cuartos de final entre Brasil e Inglaterra, el perro invadió el campo de juego y logró esquivar a jugadores durante varios minutos.

Finalmente, el inglés Jimmy Greaves consiguió atraparlo de forma poco convencional, ganándose la confianza del animal al gatear hacia él.

El momento terminó en carcajadas dentro del campo, pues el perro, emocionado, orinó la camiseta del propio Greaves.

La anécdota se volvió aún más legendaria cuando el brasileño Garrincha decidió adoptarlo y llevarlo a Brasil, donde fue bautizado "Bi", en alusión al bicampeonato brasileño.

PICKLES, EL HÉROE QUE RECUPERÓ LA COPA

Pickles pasó a la historia no por jugar, sino por salvar uno de los símbolos más importantes del fútbol: la Copa Jules Rimet.

Meses antes del Mundial de Inglaterra 1966, el trofeo fue robado en Londres, generando una crisis nacional.

La búsqueda parecía no tener éxito hasta que Pickles, mientras paseaba con su dueño, encontró un paquete oculto en un jardín del sur de la ciudad.

¡Era el trofeo robado!

Su hallazgo lo convirtió en un héroe nacional, invitado a celebraciones oficiales y convertido en figura mediática del torneo que posteriormente ganaría Inglaterra.