El partido del Mundial que Francia e Irak disputan este lunes en Filadelfia fue suspendido temporalmente debido a una alerta de tormenta severa en el estadio.

El anuncio oficial de suspensión fue informado minutos después de que ambos equipos se retiraran al vestuario al término de la primera parte, que cerró con victoria 1-0 de los galos, gracias a un gol de Mbappé, y en la que la lluvia apareció desde el minuto 36.

Pero los aficionados que colmaron el Estadio Filadelfia, con capacidad para más de 65 mil espectadores, fueron conminados antes a retirarse de las tribunas y buscar refugio dentro del estadio a través de un mensaje en los parlantes y la pantalla gigante.

Sin embargo, muchos de ellos siguieron en las gradas, algunos protegidos bajo el techo y otros simplemente siguieron en sus puestos aunque protegidos por capas impermeables.

Según la normativa vigente en Estados Unidos, cualquier evento al aire libre puede ser retrasado al menos 30 minutos si se detectan relámpagos en un radio de 13 km.

El tiempo de espera, en este caso, comenzaría a contar desde que los jugadores entraron a los camerinos, según explicó una fuente de la FIFA.

El pronóstico meteorológico anunciaba una tormenta para el comienzo de este juego correspondiente a la segunda jornada del Grupo I.

Pero el mal clima empezó a aparecer en la recta final de la primera parte, unos veinte minutos después de que Kylian Mbappé (16') puso en ventaja a Les Bleus con un zurdazo desde el borde del área.

¿Por qué vacían las gradas en una tormenta eléctrica?

Las tormentas eléctricas obligan a los organizadores deportivos a vaciar las gradas de los estadios como medida preventiva para proteger a miles de aficionados de posibles descargas eléctricas.

Aunque la lluvia no sea intensa o incluso no caiga directamente sobre el inmueble, la presencia de actividad eléctrica en las inmediaciones representa un riesgo para jugadores, trabajadores y espectadores. Un rayo puede impactar estructuras elevadas como torres de iluminación, techumbres, antenas o zonas descubiertas del estadio.

Las autoridades deportivas y de protección civil advierten que el peligro no se limita al impacto directo. La energía de una descarga puede propagarse a través del suelo o de estructuras metálicas, afectando a personas ubicadas a varios metros del punto donde cayó el rayo.

Por ello, organismos como la FIFA, la NFL, las Grandes Ligas y diversas ligas profesionales aplican protocolos de suspensión temporal cuando se detecta actividad eléctrica cercana. Uno de los criterios más utilizados establece que si entre un relámpago y el trueno transcurren menos de 30 segundos, la tormenta se encuentra lo suficientemente cerca para representar una amenaza.

Durante ese periodo, los aficionados son enviados a zonas protegidas o deben abandonar las gradas hasta que las condiciones mejoren. Generalmente, la actividad sólo se reanuda después de que hayan transcurrido 30 minutos desde el último relámpago o trueno registrado.

- Riesgo de impacto directo: Un rayo puede caer dentro del estadio, en las gradas, el campo, estructuras metálicas, torres de iluminación o techos.

- Corriente de tierra: Aunque el rayo caiga a cierta distancia, la electricidad puede propagarse por el suelo y afectar a las personas.

- Objetos metálicos: Barandales, escaleras, rejas, techumbres y otros elementos metálicos pueden conducir la electricidad.

- Protección insuficiente: Muchos estadios tienen zonas parcialmente cubiertas, pero eso no garantiza protección contra descargas eléctricas.

- Cantidad de personas: Un estadio puede albergar decenas de miles de aficionados; una sola descarga podría causar múltiples heridos.