Monterrey, México— La selección de Países Bajos quiere sacudirse el estigma de ser la mejor que nunca se ha coronado en una Copa del Mundo y el revés con hipertensión que sufrió en su último duelo de eliminación directa en estos torneos. Marruecos busca dar un paso adicional, cuatro años después de sorprender como el primer equipo africano en una semifinal mundialista en la historia.

Sólo un conjunto podrá avanzar en su objetivo, cuando continúen los dieciseisavos de final del Mundial de Norteamérica. El otro se marchará de la ciudad mexicana de Monterrey con una sensación de fracaso.

Los temores de que un Mundial ampliado de 32 a 48 selecciones derivara en encuentros menos atractivos o competitivos durante la primera fase no se materializaron. Si alguien pronosticaba que la nueva ronda de dieciseisavos de final en la Copa del Mundo incluyera duelos en los que resultaba fácil pronosticar al ganador, se equivocó con el Países Bajos-Marruecos.

Es un duelo de invictos, insertados entre los 10 mejores del ranking de la FIFA antes del Mundial, con dos victorias y un empate cada uno en la primera ronda. Uno va a ganar. El otro a naufragar.

Los neerlandeses aseguraron el primer puesto del Grupo F. Generaron dudas en la primera fecha con un empate 2-2 ante Japón, cuya velocidad evidenció falla defensivas en los dirigidos por Ronald Koeman.

Una paliza de 5-1 a Suecia habría reflejado más el poder de ataque de una Holanda que sorteó invicta la eliminatoria europea con 20 puntos. El conjunto de Koeman cerró la primera fase con un 3-1 sobre Túnez, conjunto procedente de la misma región que Marruecos.

Pese a la proximidad geográfica, estos países magrebíes no se asemejan en su historia futbolística ni en su nivel actual. La caótica selección tunecina fue la peor del Mundial y despidió a su técnico tras la primera fecha,

Los Leones del Atlas se situaron en cambio entre los cuatro mejores del Mundial en Qatar y quieren evitar que aquello no quede como otra anécdota mundialista de selecciones que fueron alguna vez semifinalistas y que no han vuelto a alcanzar esos niveles —Turquía, Polonia, Corea del Sur y varias más están en esa categoría nostálgica.

Hace cuatro años, Marruecos derrotó a Bélgica, España y Portugal en las mejores páginas de su cuento de hadas. Recién el 13 de junio, en Nueva York/Nueva Jersey, consiguió un empate ante Brasil.

Brasil y Japón llegan con una estrecha relación

El enfrentamiento entre Brasil y Japón reúne a dos países con estrechas relaciones.

Estos países mantienen lazos extremadamente fuertes, ya que Brasil alberga a cerca de 2,7 millones de descendientes de japoneses, la mayor población japonesa fuera de Japón. Estos lazos se extienden al fútbol: la superestrella brasileña Zico se mudó a Japón en 1991 para jugar en el Kashima Antlers y contribuir al desarrollo del fútbol profesional japonés. Dirigió a la selección nacional de Japón entre 2002 y 2006, llevándola a la Copa Mundial de 2006. Fue en esa Copa Mundial donde ambos equipos se enfrentaron por primera y única vez en el torneo, con victoria de Brasil por 4-1.

Brasil lidera el historial general con 11 victorias. Los equipos han empatado dos veces y Japón logró su primera victoria sobre Brasil en un amistoso disputado en Tokio en octubre. Japón perdía 2-0 al descanso antes de remontar y conseguir la victoria por 3-2.

El entrenador Hajime Moriyasu cree que esta victoria influirá en la estrategia de Brasil para el partido del lunes.

“Estarán mucho más motivados para jugar contra nosotros”, dijo. “Están decididos a ganarnos. Por eso, creemos que el partido será muy intenso”.

Alemania regresa a la fase eliminatoria

Alemania vuelve a la fase eliminatoria por primera vez desde la final de 2014 en Brasil, cuando los alemanes vencieron a Argentina por 1-0 para conquistar su cuarto título mundial.

Al frente de estas esperanzas estará el entrenador Julian Naglesmann. Con 38 años y 341 días el lunes, será el entrenador más joven en la fase eliminatoria desde Henri Michel de Francia en 1986.

Paraguay ha participado en cinco partidos de la fase eliminatoria, pero no ha logrado marcar en ninguno. Solo avanzó una vez en esos partidos, ganando en la tanda de penales contra Japón en los octavos de final de 2010.

Se espera que Paraguay no cuente con el defensa Omar Alderete, cuya participación es dudosa debido a una lesión de rodilla sufrida en la segunda mitad del empate 0-0 contra Australia. Se prevé que José Canale sea titular en su lugar.

“Este será un partido de detalles”, declaró el capitán de Paraguay, Gustavo Gómez. “Necesitamos estar concentrados para competir y aprovechar todas las oportunidades que se nos presenten”.

El ganador se enfrentará al ganador del partido entre Francia y Suecia el 4 de julio en Filadelfia.