Ciudad de México.- Max Verstappen dominó el 'Infierno Verde'.

Un auto Mercedes AMG GT3 fue la clave para el triunfo de Max Verstappen y su equipo en la Langstrecken-Serie de Nordschleife. Crédito: Especial

El neerlandés aprovechó la semana de descanso de la Fórmula Uno para comenzar su preparación rumbo a las 24 Horas de Nürburgring, así que se puso al frente del Mercedes AMG GT3 #3 para disputar la primera carrera de la Langstrecken-Serie de Nordschleife (NLS2).

La actuación del 4 veces campeón de la Máxima Categoría fue destacada desde la sesión de calificación, pues aseguró la pole position por más de 2 segundos de ventaja y repitió la hazaña en la competencia al quedarse con la victoria por 1 minuto sobre su más cercano rival.

Pese a los problemas técnicos que enfrentaron en la práctica libre, Verstappen le sacó el máximo provecho al auto junto a sus compañeros Dani Juncadella y Jules Gounon.

En el comienzo de la carrera, el león neerlandés tuvo que defender el liderato frente a Christopher Haase, de Scherer PHX Audi número 16, con varios duelos rueda a rueda donde salió triunfador y entregó el auto a su compañero con esa ventaja.

Max regresó a la pista para las vueltas finales y solo debía encargarse de llevar hasta la bandera a cuadros al auto, sin embargo, no dudó en acelerar.

El BMW M4 GT3 EVO fue segundo, mientras que el Porsche 911 GT3 R completó el podio.

El año pasado, el multicampeón ya había alcanzado la gloria en Nürburgring-Nordschleife con el Ferrari 296 GT3.