Cd. de México.- El final del Team Verstappen Racing en el Infierno Verde no fue el esperado.
Max Verstappen, junto a sus compañeros Daniel Juncadella, Jules Gounon y Lucas Auer, apuntaban a la victoria de las 24 Horas de Nürburgring, pero una falla en el eje de transmisión los dejó fuera a 3 horas de terminar la carrera de resistencia.
"Muy desafortunado y frustrante final, pero estas cosas pueden pasar. Aún así, realmente disfruté la experiencia junto con Jules, Luggi y Dani. Gracias al equipo y a todos los que estaban alrededor de la pista por su apoyo", comentó el neerlandés. En cada uno de sus turnos, el 4 veces campeón de la Fórmula Uno demostró su estilo agresivo al colocarse en la primera posición durante la mayor parte del tiempo de la carrera de resistencia y acelerar a fondo para defenderse de sus rivales hasta sacarles más de 50 segundos de ventaja.Aunque el debut de Verstappen en la competencia alemana fue arruinado por los problemas técnicos, el Mercedes Mercedes AMG GT3 # 3 se mostró dominante e imparable, algo que no sucedía en la marca desde 2016.
"Directamente después de la parada, recibimos una alarma que inicialmente nos hizo pensar que teníamos un defecto técnico. Intentamos resetearlo. Dani dijo que podía manejarlo bastante bien, pero luego aparecieron ruidos y tuvo que volver a boxes después de solo dos vueltas. "Aquí se descubrió que teníamos un daño en el eje de transmisión, que lamentablemente también causó daños colaterales en el soporte de la rueda y en otros componentes periféricos en el eje trasero derecho", explicó Stefan Wendl, director del Mercedes-AMG, sobre lo sucedido. Después de 24 Horas, la marca de la estrella si logró el objetivo pero con su otro bólido, el número 80, conducido por Maro Engel, Luca Stolz, Fabian Schiller y Maxime Martin y que remontó desde el puesto 20 hasta el triunfo.
