La actuación de Kimi Antonelli en el Gran Premio de Italia dejó satisfecho a Toto Wolff, jefe de Mercedes.
El mandamás del equipo alemán fue criticado en 2024 cuando anunció al joven italiano como el compañero de George Russell ante la salida de Lewis Hamilton, ya que consideraban que aún estaba listo para dar ese salto a la Fórmula 1.
Aunque su primer año fue difícil, el conductor de 20 años demostró que tenía el talento para conseguir podios con un monoplaza limitado, situación que cambió porque ya cuenta con las armas para ir por ese primer título. Y en Monza no fue la excepción al salir desde el puesto 19 y llegar hasta el primer puesto no solo para quedarse con la victoria sino para aumentar su ventaja en el Campeonato de Pilotos con 267 puntos."Hace tiempo que observo los niveles de energía, la actitud, la mentalidad o los patrones de comportamiento de los pilotos, y sabía que esa era su misión: ganar la carrera. La conducción de Kimi fue metódica desde el mismísimo inicio. Mantuvo la cabeza baja, no tomó riesgos en ambas largadas y simplemente, uno por uno, comenzó a superar a los coches que tenía por delante.
"Charlé con su padre y su padre también lo veía venir. Estos son esos momentos en los que puedes ver cómo se va desarrollando un fin de semana a través de las sesiones, sintiendo que podría llegar un momento especial. Pero sigue siendo un deporte mecánico, así que puede cambiar rápidamente", dijo el líder. Ganar en casa y frente a su gente es algo que pocos pilotos consiguen a lo largo de su trayectoria en la Máxima Categoría, lo que llena de orgullo a Wolff porque lo hizo uno de sus conductores. "Y luego, dos años después, es la mayor gloria, el momento más grande de su carrera, que probablemente vaya a ser uno de sus mayores momentos en general en el futuro. "Incluso si gana otros 200 grandes premios, ese siempre seguirá siendo especial. Y creo que esa es la perspectiva desde la que quiero verlo", finalizó.
