El presidente de la Federación Española de Futbol, Rafael Louzán, confirmó este domingo que el amistoso entre las Selección de España y México Sub 20, que iba a disputarse en Ceuta, finalmente cambiará de lugar por la situación en la ciudad autónoma española.

Louzán admitió que se ha tomado la decisión por consejo de las autoridades policiales.

"Lo hemos intentado, pero la policía nos desaconseja que lo pongamos en marcha en este momento", afirmó el presidente de la RFEF.

Louzán añadió que la nueva sede del encuentro, previsto en principio para el 30 de septiembre, será "probablemente" algún estadio de Madrid.

La confirmación de la anulación del encuentro en Ceuta llega al día siguiente de que medios locales afirmaran que el ministerio del Interior español, del que depende la policía, había solicitado que no se jugara el partido en Ceuta.

Este enclave español en el norte de África sufrió los 30 y 31 de julio una masiva entrada de decenas de miles de inmigrantes procedentes de Marruecos, de los que la mayoría regresaron en las horas posteriores.

Pero varios miles se quedaron en Ceuta, donde la situación se ha ido deteriorando, dando lugar a tensiones y a manifestaciones casi diarias de la población local, que reclama un regreso a la normalidad.

La Federación de Futbol de Ceuta (RFFEC) expresó su "profunda tristeza, decepción y rechazo" tras confirmarse que el partido amistoso no se jugará en la ciudad. La RFFEC calificó la decisión de nuevo golpe a la ciudad autónoma, convencida de que el partido "representaba una oportunidad para devolver la ilusión a miles de ceutíes y ofrecer una imagen de normalidad que la ciudad necesita recuperar cuanto antes".

"En este momento no vamos a poder celebrarlo, pero vamos a seguir, en el sentido de estar al lado de Ceuta", afirmó, por su parte, Louzán.