Chihuahua, Chih.- Establecer un precio tope de 24 pesos a la gasolina Magna sin considerar el precio de compra para las estaciones de servicio, va a orillar a gasolineras a no operar, pues resultaría incosteable, sostuvo Juan de Dios Loya, presidente de la Unión de Gasolineros de Parral.

“Llegar a 24 pesos como están los precios de compra es imposible, no podríamos operar. Nadie va a trabajar perdiendo dinero”, dijo.

Ante las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum de que firmará un acuerdo "voluntario" con gasolineros para topar la gasolina hasta 24 pesos por litro, señaló que para ello, es necesario que el precio por parte de Pemex, que actualmente supera los 21 pesos el litro de Magna, permita a las empresas sacar las utilidades justas.

El empresario gasolinero puso sobre la mesa que se combata de manera frontal el combustible ilegal, ya sea robado, huachicol fiscal o mezclas incorrectas que en algunos casos no cumple con los estándares de calidad y en otros con la trazabilidad que se exige a las estaciones de servicio para comprobar el origen del producto, desde que se adquiere hasta que llega a la estación de servicio.

Expuso que el precio de la gasolina Magna por debajo de los 24 pesos que registran algunas estaciones resulta sospechoso, pues, dijo, o pierden dinero o es un combustible que no reúne los requisitos.

En tanto, el analista político y económico, Armando Ríos Piter, señaló que es necesario escuchar la voz de los gasolineros.

La propuesta, dijo, la ha puesto la Presidenta sobre la mesa y ahora lo importante es que quienes se encargan de la dinámica continua expresen no sólo lo que tiene que ver con el precio del combustible, sino cómo funciona todo el contexto alrededor de su proveeduría.

“Siempre que hay una propuesta de Gobierno, lo más sano es escuchar las reacciones, las contrapropuestas, los planteamientos de quienes se pueden ver afectados o beneficiados por tal decisión, habrá que escuchar qué es lo dice el sector gasolinero organizado”, reiteró.

El presidente de Coparmex, Jorge Treviño Portilla, consideró anteriormente que el control de precios en las gasolinas no es la vía adecuada para frenar los incrementos, pues la medida distorsiona el mercado, desincentiva la inversión y puede generar desabasto, afectando directamente a los consumidores.

El líder patronal expuso que se apoya una política de precios basada en el mercado, que permita la libre competencia y garantice transparencia en la formación de precios, lo que beneficia tanto a los consumidores como a las empresas, promoviendo un entorno económico más estable y predecible.

En Chihuahua, mencionó, el alto costo de las gasolinas impacta directamente a sectores clave como el transporte, la logística, la minería y la agricultura, encareciendo los costos operativos y reduciendo la competitividad de las empresas locales.

En el mismo sentido, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Federico Baeza Mares, manifestó que el control en los precios de las gasolinas puede repercutir en el cierre de estaciones de servicio.

“El querer manipular los precios es volver a un estatismo, lo que no corresponde a estos tiempos”, dijo.

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