Ciudad de México.- En un vuelco en la política de energía de la 4T, la Presidenta Claudia Sheinbaum anunció ayer el proyecto para explotar gas mediante "fracking" o fractura hidráulica a partir del próximo año.
El propósito es pasar de una producción de gas natural de 2 mil 300 millones de pies cúbicos diarios a 8 mil 310 millones para 2035, es decir, un incremento de 261 por ciento.Pemex, que nunca ha incursionado en ese tipo de exploración, será la empresa responsable en un intento por reducir la dependencia de 75 por ciento del consumo nacional de gas natural importado desde Estados Unidos.
En la conferencia mañanera, la Mandataria dijo que el uso de esta técnica deberá realizarse bajo criterios ambientales, que garanticen la protección del entorno y el uso responsable de recursos como el agua. Una comisión de expertos validará el proceso, dijo. Además, reconoció, México no dejaría de importar, pues es mucho lo que actualmente se requiere del extranjero, específicamente de Texas, desde donde llega el 80 por ciento del gas, y de California, de donde viene el resto. Con este plan, el Gobierno federal busca elevar la producción de gas natural de 2 mil 300 millones de pies cúbicos diarios a 5 mil 800 millones al cierre del sexenio y 8 mil 310 millones para 2035. De acuerdo con Pemex, el País cuenta con 141.5 billones de pies cúbicos de gas en yacimientos no convencionales que requieren el "fracking". Además se estima que podrían obtener 83 billones en yacimientos convencionales. Las tres zonas donde se podría usar el "fracking" son las cuencas de Sabinas-BurroPicachos y Burgos que se ubican en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. Y la de Tampico-Misantla en Veracruz, San Luis Potosí, Hidalgo y Puebla. El anterior Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuestionó proyectos de fractura hidráulica con el argumento de que tienen riesgos ambientales e hizo del rechazo al "fracking" un tema central de su propaganda en política energética. Ahora, para decidir si el País empleará o no el "fracking" para explotar gas no convencional, se formará un comité científico que asesore al Gobierno sobre si existe esta posibilidad sin que signifiquen daños al ambiente. "La pregunta es: ¿Explotamos el gas no convencional, sí o no?, ¿Por qué sí? Pues porque nos da más soberanía energética ¿Por qué no? Pues porque tiene impactos ambientales", explicó Sheinbaum. Agregó que desde hace cuatro meses un equipo ha trabajado en el tema y viajado a Texas, California y Canadá para conocer las nuevas tecnologías para la explotación no convencional del gas. Señaló que la decisión se someterá a la opinión de un comité de especialistas.
