Chihuahua, Chih.- Frente a la jornada de 40 horas, la presidenta de la Asociación Mexicana de Mujeres de Jefas de Empresa (Ammje), Zyanya Sánchez, sostuvo que el enfoque debe ser elevar la productividad y dotar al personal de las herramientas e infraestructura necesarias para ello.
La representante empresarial afirmó que elevar la productividad permitirá el crecimiento de los negocios sin comprometer salarios competitivos ni una vida digna para los colaboradores, piezas clave para replicar el impacto positivo de las empresas.
Consideró que el aumento en los precios de los productos dependerá de la situación particular de cada empresa, especialmente de su cadena de suministro.
“Definitivamente vamos a entrar en un cambio muy interesante para el país, pero es más una oportunidad para nosotros como empresarios el darnos cuenta de cómo podemos ser más productivos”, afirmó.
Descartó la informalidad como alternativa; por el contrario, señaló que el cumplimiento de las nuevas normativas es una oportunidad para que las empresas se distingan.
"¿Con quién quieres hacer negocio? Con alguien que está haciendo las cosas bien", expresó y subrayó que las empresas que logren adaptarse sin comprometer la calidad de sus servicios enviarán un mensaje positivo a colaboradores, proveedores y clientes.
Por su parte, Laura Mogollón, vicepresidenta del organismo, destacó ante las reformas laborales la importancia de acercarse a asociaciones como la Ammje para generar sinergias y compartir mejores prácticas.
Consideró el intercambio de información y la asesoría mutua, fundamental para que esta transición sea "más llevadera y menos costosa" para todas las partes involucradas.
Para enfrentar los diferentes cambios, dijo, es necesario apoyarse en la tecnología y en las mediciones de éxito de modelos de países europeos y asiáticos, donde estos cambios ya se aplican.
Apuntó que hay muchas empresas que ya trabajan de lunes a viernes e incluso en la Ciudad de México los viernes salen temprano.
En este contexto, destacó que en Chihuahua aún hay camino por recorrer.
La implementación gradual de la reducción de la jornada iniciará el 1 de enero de 2027 y concluirá en 2030, permitiendo un periodo de transición y adaptación para las empresas.
