México está más cerca de vivir el pico de la crisis por las pensiones.
En 2025, el gasto en pensiones y jubilaciones del Gobierno federal rebasó los 1.6 billones de pesos, lo que significó un incremento de 6.8 por ciento real anual, exhiben datos de la Secretaría de Hacienda (SHCP).
Esa cifra contempla el pago de pensiones y jubilaciones del IMSS, el ISSSTE, Pemex y la CFE, y no consideran el gasto de las pensiones del Bienestar. Fausto Hernández Trillo, profesor investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), afirmó que México ya vive una crisis en materia de pensiones y está cada vez más cerca del pico de presión en las finanzas públicas. "Es un asunto que le quita grados de libertad a las finanzas públicas porque ya ahorita se lleva el 18 por ciento del Presupuesto. Entonces esto va ir creciendo porque más gente se va ir retirando, sobre todo bajo la Ley 73, que es mucho más benévola, y es el Estado es el que se compromete a pagarla", dijo en entrevista. "Todos los que empezaron a trabajar antes de 1997 ya ahorita se están empezando a retirar y se calcula que entre 2032 y 2034 será el pico de presión para las finanzas públicas. Después de eso, muchos empezarán a morir; es decir, tenemos que aguantar de aquí al 2032", advirtió. Si bien se prevé que, tras llegar al pico, la presión comenzaría a bajar paulatinamente, esto no significa que ya desapareció el problema, advirtió. "Ya estamos llegando al pico de la montaña, es decir, estamos a seis años, llevamos 30 años diciéndolo. Mucha gente dice: 'viene la crisis de las pensiones'. No viene, estamos en la crisis", señaló. Paulina Anciola e Iván Arias, analistas económicos de Banamex, indicaron que el gasto en pensiones constituye desde hace varios años uno de los principales componentes comprometidos del gasto público, superando incluso al costo financiero de la deuda, lo que se suma al peso de las pensiones no contributivas, que son las transferencias en efectivo para adultos mayores. "Su peso relativo se ha incrementado de forma estructural, en parte reflejando la maduración de los sistemas de pensiones contributivas, a lo que se añade el crecimiento que tendrán por demografía las no contributivas", subrayaron. Para 2026, resaltaron los analistas, las proyecciones de Hacienda implican una presión adicional al alza tanto del costo financiero como del gasto en pensiones y jubilaciones, en un contexto de menor margen de ajuste y de necesidades crecientes de financiamiento en otros rubros.
