Nueva York, EU.- Elon Musk tomó un trago de agua en el escenario del Foro Económico Mundial en Suiza el mes pasado y comenzó a hablar de una de sus pasiones más recientes: los centros de datos en órbita terrestre.

"El lugar más económico para situar la IA será el espacio", dijo Musk. "Eso será cierto dentro de dos años, quizás tres".

Entre bastidores, ya se estaban sentando las bases para una megafusión de SpaceX y xAI -su startup de inteligencia artificial- destinada a hacer realidad esta visión de ciencia ficción.

En cuestión de días, banqueros de Morgan Stanley proporcionaron una valuación estimada de ambas empresas que podría utilizarse para estructurar una fusión, dijeron personas familiarizadas con el asunto y declaraciones de inversionistas vistas por The Wall Street Journal. El consejo directivo de SpaceX decidió que la empresa al 30 de enero valía un millón de millones de dólares, mientras que el de xAI fijó su valor en 250 mil millones de dólares, decían los documentos.

SpaceX y xAI firmaron un acuerdo de fusión el 31 de enero, creando una empresa de 1.25 millones de millones de dólares. El trato se cerró dos días después, convirtiéndose en la mayor fusión corporativa por valor en la historia de Estados Unidos.

La fusión se produce tras un año ajetreado en tratos para Musk, desde la combinación de su empresa de redes sociales X y xAI hasta la inversión de 2 mil millones de dólares de Tesla en la empresa de inteligencia artificial. También promete una ganancia inesperada para los inversionistas en xAI.

El emprendedor multimillonario concibe convertir a Grok, de xAI, en la inteligencia artificial más popular del mundo, y desarrollar sus capacidades requiere mucho dinero. Y para la startup, estar vinculada a SpaceX antes de una oferta pública inicial de acciones le da más fuerza financiera para competir con empresas como OpenAI y Anthropic.

La fusión de SpaceX y xAI representa un nivel de riesgo y ambición novedoso incluso para Musk. El valor de 1.25 millones de millones de dólares asignado a la nueva SpaceX es una apuesta por el plan de Musk para la convergencia de la IA y el espacio. También es una apuesta por una tecnología no probada desplegada a gran escala.

Nueva visión

El trabajo en el acuerdo cobró impulso en torno a la época en que Musk obtuvo una victoria clave en noviembre, cuando los inversionistas de Tesla aprobaron su ambicioso paquete salarial de 1 millón de millones de dólares, el mayor jamás alcanzado por un ejecutivo de una empresa que cotiza en bolsa.

Poco después, miembros de su círculo íntimo se fijaron en un objetivo aún más audaz: fusionar SpaceX y xAI. Combinarlas se había convertido en una prioridad, dijeron fuentes, dadas las necesidades de capital de xAI y la próxima salida a bolsa de SpaceX.

La compañía espacial había informado previamente a los inversionistas que generaría unos 8 mil millones de dólares en ganancias ajustadas sobre 16 mil millones de dólares en ingresos en el 2025.

Para los inversionistas, las maniobras corporativas de Musk a menudo han sido lucrativas: los bancos que tenían deudas sobrevaluadas por su compra de Twitter fueron finalmente reembolsados a unos 100 centavos por dólar, más años de pagos de intereses cuantiosos.

Lazos que unen

Musk ha unido previamente sectores dispares de su imperio empresarial. El año pasado, fusionó X, la empresa de redes sociales antes conocida como Twitter, y xAI en una sola compañía con un valor estimado en 113 mil millones de dólares. Antes del acuerdo, X también poseía una participación en xAI y mantenían relaciones comerciales.

SpaceX fue uno de los primeros clientes empresariales de xAI. Según personas familiarizadas con el asunto, ha estado ampliando el uso interno de Spok, una versión adaptada del chatbot Grok de xAI, entrenado con los datos de la compañía espacial, de acuerdo con las fuentes.

El verano pasado, SpaceX invirtió en xAI mientras impulsaba una atiborrada agenda de lanzamientos y ampliaba su servicio de internet satelital Starlink.

Musk comenzó a hablar más, incluyendo en X y en eventos, sobre aprovechar la energía solar para alimentar centros de datos orbitales. El 21 de enero, SpaceX presentó documentos en Nevada, donde está constituida xAI, para crear entidades supervisadas por Bret Johnsen, su director financiero.

Esas entidades, utilizadas posteriormente para la fusión, llevaban el nombre K2, un aparente homenaje a la escala de Kardashov, un marco teórico que ilustra el avance de una civilización vía el uso de energía, incluyendo la proveniente de las estrellas.

Al día siguiente, Musk promocionó su visión para el futuro de los centros de datos de IA en el espacio en el escenario de Davos, mientras los profesionistas involucrados en forjar el acuerdo ponían manos a la obra, dijeron personas familiarizadas con el asunto.

Banqueros de Morgan Stanley, el banco predilecto de Musk desde hace tiempo, trabajaron en ambas partes del acuerdo, un arreglo un tanto inusual, ya que cada empresa en una operación de fusión y adquisición suele contratar a sus propios asesores para garantizar un trato justo. Pero en este caso, Musk controla ambas empresas.

En el extremo superior, dijo el banco, SpaceX podría estar valuada en hasta 1.26 millones de millones de dólares, muy por encima de la valuación de 800 mil millones de dólares que pretendía como parte de una reciente venta secundaria de acciones. Dijeron que xAI podría valer hasta 294 mil millones de dólares.

Ambas empresas optaron por números redondos: el consejo directivo de SpaceX decidió el 30 de enero que la compañía valía un millón de millones de dólares, y el de xAI decidió que valía 250 mil millones de dólares.

Cerrando el trato

Steve Kaplan, profesor de finanzas en la Escuela de Negocios Booth de la Universidad de Chicago, afirmó que la transacción le recordaba a los tratos en el auge de las puntocom, como la fusión de 180 mil millones de dólares entre AOL y Time Warner.

"Ese es el detalle que resulta muy difícil", dijo Kaplan. "Han elaborado sus valuaciones y sus tipos de cambio de acciones, y no se sabe qué tan precisas son esas cifras, particularmente porque ninguna de las dos cotiza en bolsa".

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