La inflación subyacente está superando los pronósticos del Banco de México (Banxico), por lo que esperaría, al menos, hasta el segundo trimestre de 2026 para evaluar cualquier efecto persistente antes de reanudar su ciclo de flexibilización de política monetaria, consideró la Chief Investment Office de UBS.
"La inflación subyacente subió a 4.5 por ciento en la primera mitad de enero, principalmente debido a los nuevos impuestos especiales y aranceles, mientras que la inflación general se mantuvo contenida en 3.8 por ciento. Aunque Banxico considera que estos aumentos de impuestos y aranceles son choques puntuales, la inflación subyacente está superando actualmente sus previsiones.
"Esperamos que Banxico espere al menos hasta el segundo trimestre para evaluar cualquier efecto persistente antes de reanudar su ciclo de flexibilización. Este enfoque cauteloso podría proporcionar un apoyo adicional al peso mexicano", indicó UBS en un reporte publicado este 4 de febrero. En su consideración, la próxima revisión del T-MEC puede introducir volatilidad, pero el papel de México como proveedor clave de Estados Unidos debería seguir siendo un ancla estructural para el peso."Los fuertes lazos de México con Estados Unidos lo convierten en uno de los principales beneficiarios de la integración norteamericana, y el rendimiento del peso refleja el interés de los inversores por los fundamentos estructurales más que por los titulares políticos", expuso.
En un análisis técnico, publicado este 9 de febrero, Grupo Financiero Base indicó que la apreciación del peso que se ha registrado se debe a un debilitamiento generalizado del dólar, apoyado por la expectativa de que el mercado laboral se encuentra en un periodo de debilidad, lo que podría dar paso a recortes en la tasa de interés de la Fed. "Hoy el dólar pierde terreno frente a la mayoría de sus principales cruces, luego de que en medios financieros circulara que el gobierno de China ha solicitado a instituciones financieras privadas en ese país reducir su posición en instrumentos del Tesoro de Estados Unidos. "De confirmarse lo anterior, el dólar aceleraría su debilitamiento, abriendo la puerta a una apreciación del peso mexicano más agresiva. Asimismo, la debilidad del dólar es apoyada por la expectativa de que el mercado laboral se encuentra en un periodo de debilidad, lo que podría dar paso a recortes en la tasa de interés de la Fed", expuso el banco. De acuerdo con el banco, los indicadores de oscilación muestran que aún hay espacio para que el peso siga apreciándose, por lo que no se descarta que el tipo de cambio toque un nuevo mínimo del año en el corto plazo. "Sin embargo, el tipo de cambio está cerca de entrar en un nivel de sobrecompra. Esto eleva la probabilidad de que el mercado aproveche los niveles actuales para la toma de coberturas cambiarias y compra anticipada de dólares, lo que podría ocasionar un rebote del tipo de cambio", comentó.
