Ciudad de México.- La entrada en vigor, el pasado 1 de enero, de nuevos aranceles a mercancías textiles, calzado y ciertos productos electrónicos comenzará a reflejarse de forma más clara en los precios al consumidor durante el primer semestre del año, advirtió Manuel Cardona, director de relaciones con Gobierno de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD).
En entrevista, Cardona explicó que el sector minorista participó activamente en el proceso de consulta encabezado por la Secretaría de Economía el año pasado, tras la publicación de un listado inicial de alrededor de mil 400 nuevas fracciones arancelarias.
Sostuvo que, tras una revisión técnica, ANTAD alertó sobre 176 fracciones que podrían generar distorsiones relevantes en el mercado mexicano, ya sea por la inexistencia o insuficiencia de producción nacional. "Señalamos 176 fracciones que nos preocupaban mucho porque no hay producción nacional o simplemente no existe oferta local. Al final, todas se ajustaron: algunas se eliminaron del paquete y otras se redujeron", puntualizó Cardona.De esta forma, los aranceles originalmente planteados por el Gobierno de hasta 50 por ciento quedaron en un rango de entre 25 y 35 por ciento.
No obstante, Cardona dijo que la Asociación mantiene bajo observación cerca de 50 fracciones arancelarias consideradas críticas, principalmente de calzado, ropa terminada y algunos productos de línea blanca y electrónicos, rubros altamente dependientes de insumos asiáticos, en particular de China, Vietnam y Taiwán, países con los que México no tiene tratados comerciales. Alertó que el mayor riesgo para las cadenas minoristas se concentra en calzado y prendas de vestir, pues el impacto arancelario puede restarle competitividad frente al mercado informal.
