El transporte de carga por camión es el pilar estratégico de la integración económica de América del Norte, pero de cara a la revisión del T-MEC enfrenta retos como inseguridad, infraestructura insuficiente, entre otros, coincidieron especialistas.

Virginia Olalde López Gabito, presidenta de la Comisión de Transporte de la Confederación de Cámaras Industriales de la Concamin, comentó que el transporte de carga es la columna vertebral de la economía de nuestro País.

En el marco de su participación en el Foro Legislativo: Retos del autotransporte de carga en miras a la revisión del T-MEC; comentó que, con el acuerdo comercial, la integración productiva de México, Estados Unidos y Canadá se ha consolidado como una de las más profundas del mundo.

"Nuestras cadenas de valor son hoy trinacionales. Un mismo producto cruza varias veces las fronteras antes de llegar al consumidor. Esto ha sido posible gracias a un sistema logístico que conecta fábricas a puertos, cruces fronterizos, centros de distribución y mercados de consumo en tiempo real", acotó.

Sin embargo, dijo, hay retos compartidos para eficientar el comercio, en donde el primero de ellos es la infraestructura y cruces fronterizos eficientes que funcionen como puentes de competitividad y no como cuellos de botella.

En ese sentido, expuso que contar con carriles dedicados, tecnología, procesos aduaneros ágiles y coordinación binacional son indispensables para reducir los tiempos y costos logísticos.

El segundo reto, comentó, es seguridad en las rutas y la cadena logística, pues no hay productividad posible sin seguridad, pues proteger a los operadores, a las mercancías y a las empresas es proteger la competitividad de la región.

"El tercero es la armonización regulatoria y facilitación del comercio. Reglas claras, procesos homologados, normatividad en los municipios homologados y esquemas de cumplimiento compatibles entre los tres países fortalecen la operación de las empresas y reducen la fricción en el comercio", refirió.

Mientras que el cuarto, y último, advirtió, es la transición tecnológica y sostenibilidad, pues el futuro del autotransporte de carga está ligado a la innovación.

"Flotas más limpias, digitalización de procesos, telemetría, deficiencia energética y nuevos modelos logísticos; apostar por un transporte más sustentable no es un lujo, es una condición para que América del Norte siga siendo la región atractiva para la inversión global".

Olalde recordó que el 87 por ciento del comercio de nuestro país con Estados Unidos se mueve por carretera.

"Hoy más que nunca, necesitamos ver al transporte no solo como un sector, sino como un habilitador estratégico del desarrollo en toda la región de América del Norte", apuntó.

Por último, mencionó que la revisión del acuerdo comercial debe ser una plataforma para profundizar la integración logística, fortalecer la competitividad regional y enviar un mensaje contundente al mundo.

"América del Norte es una región que apuesta por cadenas de suministro seguras, eficientes, resilientes y sostenibles", puntualizó.

Augusto Ramos, secretario general de la Cámara Nacional del Autotransporte (Canacar), comentó que el transporte de cargas moviliza más de 101 ramas industriales en nuestro país.

Señaló que el T-MEC ha demostrado crecimiento económico, y el que se mantenga como un acuerdo trilateral ayuda mucho para industrias como la automotriz.

"México es uno de los países en donde se producen más tractocamiones y más del 50 por ciento de las partes automotrices que se ensamblan en México vienen de la dependencia y la necesidad que hay de trabajar conjuntamente es crucial", refirió.

En ese sentido, comentó que hay confianza en que dicho acuerdo comercial se mantenga trilateral, pese a que el Presidente Donald Trump ha mencionado su intención de cambiar el T-MEC por acuerdos bilaterales.