La reforma de reducción de jornada laboral debe contener apoyos gubernamentales para el pago de horas extras, además de una mayor flexibilidad para ciertos sectores, señaló Octavio de la Torre, presidente de Concanaco.
"Hemos propuesto que se mantenga un día de descanso obligatorio, que no se dé un cambio al respecto, que se amplíe el margen de horas extras permitidas y que se puedan distribuir en cuatro horas y que se regule la flexibilidad operativa", señaló De la Torre en conferencia de prensa.
Dijo que se debe establecer un esquema de subsidio y apoyos gubernamentales para las horas extra laboradas a partir de la hora 41 semanal, con el fin de compartir el costo del tiempo extra entre empleadores y el Estado. "El objetivo es incentivar el cumplimiento de la nueva jornada sin sacrificar la competitividad, la formalidad laboral ni la presencia empresarial, con enfoque particular en Mipymes. Dicho subsidio proponemos que se enfoque en aquellos negocios familiares que al día de hoy se encuentran registrados ante el IMSS y que representan alrededor del 75 por ciento del total", manifestó De la Torre.Consideró que figuras como la jornada compactada y banco de horas otorgan certeza jurídica y su uso será relevante en industrias con picos de demanda o ciclos operativos irregulares.
Por su parte, Alberto Alesi, director general de Manpower Group, dijo que la iniciativa de reducción de jornada se presenta como la oportunidad para el País de aumentar su productividad, siempre y cuando se acompañe de una inversión en tecnología y un compromiso por parte de organizaciones y trabajadores en la capacitación y el uso efectivo del tiempo de descanso. "El sector empresarial tiene el desafío de prepararse para los nuevos turnos y horarios. La iniciativa privada debe comenzar a realizar ensayos este año para determinar cuánta plantilla adicional necesitará y cómo redistribuir las cargas laborales", consideró. Destacó que el éxito de la reducción de la jornada no recae solo en el descanso; incluye también la sinergia con las inversiones que las organizaciones han acelerado en los últimos seis años en materia de automatización y digitalización, y los procesos de capacitación que se implementen. "Las organizaciones deberán ser más eficientes, enfocándose en la productividad a través de indicadores clave de rendimiento (KPIs) para asegurar que se alcancen los objetivos sin una ampliación necesaria de la plantilla laboral. Asimismo, se visualiza la implementación de sistemas de incentivos que fomenten una mayor contribución de los colaboradores", detalló Albertó Alesi.
