La sobredemanda generada por la colocación de Active Leasing del primer bono público vinculado a sostenibilidad en México y Latinoamérica hará que la firma reabra dicho instrumento este año y busque colocar otros 750 millones de pesos en financiamiento, adicionales a los que colocó en diciembre pasado.

Javier Muñiz, director General de Active Leasing, reveló que el bono emitido el 18 de diciembre de 2025 obtuvo calificación Triple A (AAA) por parte de Moody's Local y HR Ratings, incorpora KPIs de clase mundial en materia climática y de gobierno corporativo, y que están alineados con los principios de la Asociación Internacional de Mercados de Capitales (ICMA por sus siglas en inglés), el Acuerdo de París y las mejores prácticas internacionales en ESG.

"Nos estamos poniendo al mismo nivel de medir las emisiones y que lo que están haciendo todos lo demás países involucrados en este proceso contra el cambio climático. El 2025 fue un año complicado para la industria y estos próximos años van a ser años muy importantes para la firma en México porque vamos a generar lo necesario para inversión en estos bienes de capital que ayuden a mejor productividad del País con menos emisiones de carbono", apuntó.

Señaló que para Active Leasing el panorama de la economía mexicana es atractivo, dado que la implementación del plan de infraestructura nacional abre múltiples posibilidades para la compañía, que se especializa en soluciones de arrendamiento puro y factoraje, que se enfocan en ayudar a las pymes a crecer a través de financiamientos flexibles.

"Nuestro enfoque se mantendrá en activos estratégicos como equipo de transporte y maquinaria industrial, priorizando aquellos que cumplan con criterios de sostenibilidad, como eficiencia energética y bajas emisiones de carbono", añadió Alejandro Espinosa, Socio Operativo de Active Leasing.

En ese sentido, agregó que Active Leasing prevé una mejora en las tasas de interés para sus clientes finales, con el objetivo de que puedan también volverse más eficientes en su producción.

"Al acceder a tasas más blandas, las empresas pueden invertir en activos de largo plazo, como maquinaria con eficiencia energética, sistemas de reciclaje de agua o transporte eléctrico, sin descapitalizarse", insistió.