Tras el revés de la Corte estadounidense a los aranceles bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), se reactiva la incertidumbre global ante las potenciales reacciones del Presidente Donald Trump.
A través de un análisis, BBVA aseguró que ante la determinación de la Corte de que el Presidente no tiene la facultad tributaria, exclusiva del Congreso, en tiempos de paz, si no únicamente a regular las exportaciones e importaciones, no tarifas arancelarias.
"Si bien el fallo representa un contrapeso institucional positivo frente a la autoridad presidencial para imponer aranceles de manera arbitraria, el riesgo de que el presidente Trump busque mecanismos alternativos para restablecerlos incrementa la incertidumbre para el comercio global", apuntó la institución financiera. En el caso de México, el fallo de la Corte se traduce en el beneficio de mantener una ventaja competitiva en el caso de las exportaciones a Estados Unidos que cumplen los criterios del T-MEC, mientras que en el resto de las mercancías la tasa final a pagar pasó de 25 a 15 por ciento.Sin embargo, BBVA consideró necesario que se determine el instrumento para los aranceles una vez que pasen los 150 días que la ley estadounidense permite, especialmente con países fuera de la zona T-MEC.
"Si bien la reversión de las medidas basadas en la IEEPA reduce el arancel promedio ponderado de México a alrededor de 6.8 por ciento, al mismo tiempo disminuye la exposición arancelaria de otros socios comerciales. Como resultado, la carga arancelaria absoluta de México se reduce, pero su ventaja relativa se comprime", se acotó. Por otra parte, Skandia consideró que la región Norteamérica se fortalece por medio del T-MEC ante la incertidumbre global. "Más que un nuevo tratado comercial, es una estrategia de colaboración económica enfocada en temas como comercio, inversión, puertos y logística, agricultura, energía, tecnologías limpias, minería y sectores de alto contenido tecnológico. "El objetivo es que estas acciones permitan a México y Canadá fortalecer sus economías frente a un entorno global más competitivo y fragmentado, al tiempo que se mantiene la base trilateral del T-MEC", señaló Skandia. Así, México y Canadá apuntan a la mayor resiliencia económica, ampliación de oportunidades comerciales más allá de la dependencia con Estados Unidos, pues el contexto actual ha fortalecido su relación comercial. "Lo que se espera para México y Canadá con el desarrollo de este proyecto es una mayor resiliencia económica, ampliación de oportunidades comerciales más allá de la dependencia con Estados Unidos, y una diversificación de flujos de inversión", dijo Skandia.
