El incremento del precio del petróleo debido a la guerra en el Medio Oriente podría elevar los ingresos del Gobierno, pero también aumentar el costo de los subsidios destinados a los combustibles y presionar la inflación, advirtieron especialistas.
El Gobierno federal obtendría alrededor de 406 mil millones de pesos si el precio del crudo en México cierra el año en 90 dólares el barril, estimó el Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).
Sin embargo, este beneficio podría reducirse si se reactivan los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), como ocurrió en 2022, cuando inició la guerra entre Rusia y Ucrania, agregó el organismo en una presentación titulada "¿Qué pasa en México cuando el precio del petróleo aumenta?". El Imco recordó que, en ese año, el mayor precio del petróleo generó ingresos adicionales de 394.5 mil millones de pesos que se vieron anulados por el costo de aplicar el IEPS, que fue de 395.4 mil millones de pesos. Ayer, el petróleo tocó los 120 dólares por barril durante la jornada, aunque al cierre el precio cayó tras las declaraciones del Presidente Donald Trump, quien indicó que la guerra contra Irán prácticamente estaría terminada. Así, el Brent cerró en 99.96 dólares por barril, mientras que el WTI lo hizo en 94.77 dólares. El domingo los precios del crudo superaron los 100 dólares debido a las restricciones para el paso de barcos por el Estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del consumo mundial de crudo. Gonzalo Monroy, director de la consultora GMEC, consideró que -a diferencia de cuando subieron los precios del crudo en 2022- el Gobierno ahora tiene un nuevo mecanismo para evitar afectación en las finanzas públicas que consiste en recaudar todo el IEPS posible por venta de combustibles y que, por otro lado, Pemex ofrezca descuentos a sus distribuidores en montos equivalente a lo que representa el estímulo a este impuesto. Con ello se evitan también aumentos abruptos en los precios de combustibles. Sin embargo, si el conflicto se extiende, los altos precios del crudo terminarán por impactar a gasolinas y diésel, advirtió Ramsés Pech, experto en energía. Expuso que el principal reto está en mantener estable el precio del diésel, debido a que es el principal insumo del transporte de productos perecederos y un alza podría trasladarse a los costos logísticos y presionar la inflación. Desde hace aproximadamente un año, el Gobierno federal dejó de aplicar estímulos fiscales a gasolinas y diésel. Sin embargo, mientras el precio de la gasolina Magna se ha mantenido en menos de 24 pesos por litro, el diésel no cuenta con un tope similar. Pech agregó que desde la semana pasada ya se observaron cambios en el precio que fueron parcialmente contenidos mediante ajustes en los costos de las terminales de almacenamiento y distribución operadas por Pemex y empresas privadas. No obstante, advirtió que con el actual repunte del crudo será difícil sostener esa estrategia y el diésel podría llegar hasta 28.40 pesos por litro.
