Nueva York.- McCormick comprará el negocio de alimentos de Unilever mediante una combinación de efectivo y acciones, en una operación que valora la unidad de Unilever en casi 45 mil millones de dólares, según anunciaron ambas compañías.

Para adquirir la mayor parte del portafolio de Unilever Foods, incluyendo la mayonesa Hellmann's y la popular Marmite en el Reino Unido, McCormick pagará 15 mil 700 millones de dólares en efectivo. Los accionistas de Unilever poseerán el 55.1% de la compañía resultante, mientras que Unilever mantendrá una participación del 9.9%.

El acuerdo añadirá miles de millones de dólares en ventas anuales para McCormick y ampliará aún más el portafolio del gigante de las especias en el sector de los untables y condimentos. Ya posee las salsas picantes Frank's RedHot y Cholula, así como la mostaza y la mayonesa French's.

Aproximadamente el 70% de las ventas de Unilever Foods provienen de Hellmann's y Knorr, una marca de alimentos conocida por sus condimentos, cubitos de caldo y sopas.

Para Unilever, la desinversión en gran parte de su negocio de alimentos le permite centrarse en su segmento de cuidado personal, que está experimentando un crecimiento más rápido. En diciembre, Unilever escindió su negocio de helados, que ahora opera de forma independiente bajo el nombre de Magnum Ice Cream Company.

La fusión con McCormick no incluye el negocio de alimentos de Unilever en India.

Ambas compañías prevén que la operación se cierre a mediados de 2027, sujeta a la aprobación de los accionistas y los organismos reguladores. McCormick proyecta un crecimiento orgánico sostenible de las ventas de entre el 3% y 5% tras la fusión.

"Esta es la unión de dos compañías que ya cuentan con el respaldo, la disciplina y el conocimiento necesarios para gestionar el negocio, y que se unen para llevar a cabo esta integración", declaró el CEO de McCormick, Brendan Foley, en una conferencia telefónica conjunta con inversionistas de Unilever.

Una vez que se cierre el acuerdo, Unilever nombrará a cuatro de los doce miembros del consejo de administración de la compañía resultante. Durante los dos primeros años, uno de esos consejeros será un ejecutivo de Unilever.

McCormick planea mantener su sede central global en Hunt Valley, Maryland, y añadir una sede internacional en los Países Bajos, donde Unilever Foods tiene su sede desde hace mucho tiempo. La compañía resultante también cotizará en bolsa en Europa.

Las acciones de McCormick subieron un 1% en las operaciones previas a la apertura del mercado, mientras que las de Unilever se mantuvieron prácticamente estables, lo que refleja la reticencia de los inversionistas ante la megacombinación.