La nueva Alianza Mexicana de Mercados de Carbono (AMMC), impulsada por la plataforma MéxiCO2 la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), busca acelerar la transición climática en México.

La AMMC es un espacio voluntario y su objetivo es desarrollar los mercados de carbono generando propuestas de política pública, facilitando la interacción de participantes del mercado, fortaleciendo la certeza jurídica de los instrumentos de mercado y canalizando recursos a los proyectos de reducción de emisiones.

Eduardo Piquero, el director de MéxiCO2 resaltó que los mecanismos locales en México han reducido 1.1 millones de toneladas de CO2 hasta ahora, un monto equivalente a las emisiones anuales del estado de Morelos.

"Con la Alianza que lanzamos hoy vamos a catalizar más recursos y apoyar la creación de demanda mexicana", enfatizó.

Durante un encuentro realizado en la BMV, representantes de MéxiCO2, autoridades ambientales, bancos, Afores y gobiernos estatales coincidieron en que México se encuentra en una etapa decisiva para consolidar instrumentos financieros vinculados a la descarbonización.

José Luis Samaniego, subsecretario de Desarrollo Sostenible y Economía Circular, explicó que México busca reducir 225 millones de toneladas de CO2 durante la actual administración y que cerca de una tercera parte de esa meta deberá alcanzarse mediante mecanismos de compensación y mercados de carbono.

El funcionario adelantó que el gobierno federal trabaja para lanzar a finales de este año la fase operativa del Sistema de Comercio de Emisiones, que obligará a grandes emisores industriales a reducir progresivamente sus emisiones o adquirir créditos de carbono certificados.

Actualmente, el mercado mexicano apenas comercializa alrededor de 1.8 millones de toneladas de créditos al año, una cifra muy inferior al potencial estimado para el País.

Guillermo Zamarripa, presidente de la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (Amafore), sostuvo que México finalmente empieza a reunir las condiciones institucionales para desarrollar un mercado profundo.

"El mercado no tenía la profundidad que debía tener en una economía como la mexicana, pero hoy se están conjuntando las condiciones regulatorias y financieras para que esto ocurra", afirmó.