En dos meses y medio, el sector gasolinero y el Gobierno han perdido 42 mil 616 millones de pesos, debido a las medidas implementadas para contener el aumento de los precios de los combustibles por la guerra en Medio Oriente y el cierre del Estrecho de Ormuz, señala un análisis elaborado por Ramsés Pech, especialista del sector.
El documento señala que la pérdida este año podría superar los 200 mil millones, sobre todo en recaudación del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) y márgenes operativos de la cadena del sector gasolinero.
Del 28 de febrero al 14 de mayo, el Gobierno ha dejado de captar 29 mil 980 millones de pesos por la aplicación de estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) para contener el alza del diesel y las gasolinas Magna y Premium, señala el análisis. De esa cifra, la autoridad fiscal ha dejado de recaudar 17 mil 333 millones de pesos por el estímulo fiscal que aplica desde el pasado 13 de marzo al diesel para evitar una escalada de precios, ya que este combustible es el principal insumo del transporte de carga, de la industria y la agricultura, expone el estudio.Además, se han dejado de recaudar 11 mil 124 millones y mil 523 millones de pesos de pesos por el estímulo al IEPS de las gasolinas Magna y Premium, que se aplican desde el pasado 20 de marzo.
Además, el sector gasolinero perdió 6 mil 564 millones de pesos ante la reducción de los márgenes de ganancias que han realizado derivado de los acuerdos voluntarios que ha negociado con el Gobierno para que el precio de la Magna y el diesel no rebasen los 24 y 27 pesos, respectivamente. A esto se suma una pérdida de 6 mil 72 millones de pesos que registraron los transportistas de combustibles por sobrecostos, reducción del diesel, robos y mermas, añade el documento. En entrevista, Pech dijo que en este periodo los transportistas han tenido un incremento en los costos de logística por el alza del precio del diesel, el cual debieron absorberlo para evitar la pérdida de clientes. "Además, los transportistas también tienen sobrecostos logísticos por la reconfiguración de Pemex en sus terminales de reparto y distribución, pues la empresa subcontrata a otras unidades para mover los combustibles", expresó. El análisis no incluye costos en centros de almacenamiento, expuso. El sector gasolinero, sobre todo las pequeñas empresas, serán las que más resentirán el impacto, pues en diesel están operando con pérdidas, expuso. "Los gasolineros no pueden aguantar más operando con pérdidas y el Gobierno no está dispuesto a dejar de captar recursos y no aplicará al 100 por ciento el estímulo del IEPS como sucedió 2022 cuando el precio del petróleo se disparó por la guerra entre Rusia y Ucrania. "Pemex no tiene capacidad para producir el total de las gasolinas y diesel que consume el País, y no puede importar más combustibles, por lo que se requiere es que haya más importadores particulares", dijo.
