Hacienda presentó un Paquete frágil y vulnerable que no alcanza la prometida consolidación fiscal, pero que da señales de que se están atendiendo los focos rojos para que el País no pierda el grado de inversión que otorgan las calificadoras, consideraron especialistas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
Judith Senyacen Méndez, directora Ejecutiva del CIEP, dijo que el Paquete Económico para 2027 es realista pero vulnerable y va a depender de que se mantenga la tasa de interés estimada, de que se reduzcan efectivamente las transferencias a Pemex y su gasto operativo, variables que también determinarán el superávit y la contención del gasto que se prevé para las pensiones contributivas.
"Aunque no se alcanza la prometida consolidación fiscal, sí se nota un esfuerzo, sí parece que dice 'estamos escuchando, vemos los focos rojos; sin embargo, por ahora lo que podemos hacer es esto': presentar un entorno macro más realista, reducir las transferencias que hacemos a Pemex, intentar que sus gastos operativos reduzcan, y también intentar contener el gasto que tenemos en pensiones. "Si bien decimos que no hay una consolidación fiscal, realmente sí es una señal de 'estamos atendiendo estos puntos, vemos que debemos contener el déficit, vemos que tenemos que atender el tema de Pemex y de pensiones porque si bien hay un aumento para pensiones, está pensando que al menos se pueda lograr contener", expuso la directora Ejecutiva del CIEP en conferencia de prensa sobre las implicaciones del Paquete Económico 2027.El CIEP recalcó que el costo financiero de la deuda sería ya mayor al endeudamiento en 2027 y que incluso el nivel de deuda propuesto para el próximo año (de 55 por ciento del PIB) es uno de los factores que podrían evitar la consolidación fiscal.
"Los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) pasarían del 3.5 por ciento planteado en los Precriterios a 3.9 por ciento. Se dice que hay una contracción o que sí reduce respecto al 4.1 que se había aprobado para este año, sin embargo, ya con el ajuste de Precriterios sí sería un aumento. "La deuda pasaría de representar 54 por ciento del PIB en 2026 a 56.5 por ciento en 2032. El próximo año, la deuda se ubicará en 55 por ciento del PIB, lo cual es relevante porque sistemáticamente se ha estado subestimando este nivel. "Al inicio de la administración sí se preveía que el indicador de la deuda estaría en 51.4 por ciento y lo que estamos viendo es que para el año siguiente estaría en 55 por ciento", recalcó. José Luis Clavellina Miller, director de Investigación de CIEP, consideró que las métricas del Paquete Económico están presionadas por un entorno de bajo crecimiento económico y la lupa de las agencias calificadoras. "El Paquete Económico está presionado por lo que ocurrió a lo largo del año donde las distintas calificadoras nos ubicaron apenas un el último escalón del grado de inversión. Sunny Arely Villa, directora de fortalecimiento y administración de gasto, dimensionó que en México, 8 de cada 10 pesos del gasto público ya están comprometidos, lo que ha contribuido a que hoy el espacio fiscal represente apenas 1.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). "Hay contenciones en las variables macroeconómicas y también presiones del gasto que nos impiden poder hacer política innovadora y esto es porque cada vez se reduce más el espacio para hacerlo. "El 80 por ciento del Presupuesto ya está comprometido por alguna ley, por algún reglamento, por algo que se tiene que pagar, de modo que ese margen para atender otras cuestiones, y esperemos que no sucedan, pues es cada vez más limitado", finalizó.
