La Fiscalía de Distrito del Condado de El Paso desestimó el cargo de homicidio contra Kevin Robles, de 28 años, acusado de matar a su abuelo de 81 años al apuñalarlo presuntamente con un tenedor, luego de que un juez excluyera su declaración ante la Policía y un testigo clave dejara de estar disponible.

El cargo fue desestimado el 8 de septiembre en relación con la muerte de Juan Julian Macias Salas, ocurrida en diciembre de 2022, de acuerdo con documentos judiciales.

La decisión no significa que Robles haya sido exonerado ni declarado inocente. La Fiscalía determinó que, con la evidencia que todavía podía presentarse legalmente ante un jurado, ya no podía demostrar su culpabilidad más allá de una duda razonable.

El fiscal de Distrito James Montoya confirmó la desestimación y señaló que la evidencia contra Robles se había debilitado considerablemente desde el inicio del caso.

“Desde diciembre de 2022, la solidez de la evidencia contra el acusado se ha deteriorado significativamente”, dijo Montoya en un comunicado.

El fiscal explicó que el tribunal excluyó la declaración grabada de Robles y que un testigo clave dejó de estar disponible.

“Después de evaluar el estado actual de la evidencia admisible, nuestra oficina determinó que ya no podíamos probar el caso más allá de una duda razonable en un juicio”, agregó.

Un juez excluyó su declaración

La desestimación ocurrió después de que la jueza Monique Velarde Reyes, de la Corte de Distrito 327, determinara que la declaración de Robles durante un interrogatorio policial no podía ser utilizada como evidencia en el juicio.

Los abogados defensores argumentaron que Robles no comprendía adecuadamente sus derechos Miranda debido, entre otros factores, a problemas de salud mental, un bajo coeficiente intelectual, falta de sueño, confusión y estrés psicológico.

También sostuvieron que Robles intentó detener el interrogatorio en tres ocasiones, pero los detectives no respetaron su decisión de permanecer en silencio.

El interrogatorio ocurrió aproximadamente cuatro horas después de su arresto. Antes de comenzar, un agente le leyó sus derechos Miranda y Robles respondió que los conocía.

Durante la entrevista, Robles habría dicho que había “entrado en crisis” y que “no pudo evitarlo” cuando los detectives lo cuestionaron sobre la muerte de su abuelo.

En otro momento, según documentos de apelación, dijo: “Eso es todo. Ya no voy a hablar por ahora”.

Posteriormente, cuando un agente le pidió autorización para obtener una muestra de ADN, Robles respondió que esperaría a un abogado.

Durante una audiencia de supresión celebrada en agosto de 2024, el psicólogo James Schutte declaró que los expedientes médicos de Robles mostraban enfermedades mentales graves y un bajo coeficiente intelectual.

El especialista señaló que Robles padecía psicosis y otras condiciones que podían afectar su capacidad para comprender sus derechos Miranda.

La jueza Reyes concluyó que Robles sufría graves deficiencias psicológicas que afectaban su funcionamiento cognitivo y su capacidad para tomar decisiones, por lo que ordenó excluir su declaración.

La Fiscalía apeló la decisión, pero la Corte de Apelaciones del Octavo Distrito de Texas confirmó posteriormente el fallo.

El abuelo fue hallado muerto en el Valle Bajo

El 14 de diciembre de 2022, agentes del Departamento de Policía de El Paso respondieron a una vivienda del bloque 300 de Colmillo Drive tras recibir un reporte de agresión agravada.

El padre de Robles había llamado al 911. Según una declaración jurada, Robles había llamado a su padre y le dijo que se encontraba en una tienda y necesitaba que pasara por él.

Presuntamente también le dijo que había atacado a Macias Salas con un cuchillo.

Cuando los agentes llegaron a la vivienda, encontraron a Macias Salas muerto, con sangre en el rostro y el cuello y una posible herida de arma blanca en esa zona.

Robles vivía en la casa junto con sus padres y su abuelo.

Según la declaración jurada, durante el interrogatorio Robles dijo que se había sentido alterado durante la madrugada y que había “lijado un tenedor hasta convertirlo en un cuchillo”.

También habría dicho a los agentes que escuchaba voces que le ordenaban matar a alguien o a sí mismo.

Robles presuntamente relató que entró al cuarto de su abuelo y lo agredió. De acuerdo con la declaración, habría explicado que utilizó un tenedor en lugar de un cuchillo porque no quería que la herida fuera demasiado grande.

Fue arrestado bajo sospecha de homicidio y quedó detenido con una fianza de 2 millones de dólares.

Robles sí irá a prisión por otro caso

Aunque el cargo de homicidio por la muerte de su abuelo fue desestimado, Robles no quedó libre ni fue exonerado.

Al momento de la muerte de Macias Salas se encontraba bajo libertad condicional por un caso de agresión agravada con arma mortal ocurrido en 2018.

Robles se declaró culpable de ese cargo en marzo de 2019 y recibió una sentencia de 10 años de libertad condicional.

Los documentos judiciales señalan que posteriormente violó varias condiciones de su libertad, entre ellas consumir alcohol y drogas, intoxicarse en público, incumplir el toque de queda y no asistir al tratamiento psicológico y de salud mental ordenado por el tribunal.

La jueza Reyes revocó su libertad condicional el 8 de septiembre y lo sentenció a 10 años de prisión por aquella agresión.

En ese caso, los documentos señalan que Robles apuñaló en abril de 2018 a un hombre de 27 años en un complejo de apartamentos del Valle Bajo. La víctima recibió cuatro heridas de arma blanca en el área del pecho, pero sobrevivió.

El abogado defensor Felix Valenzuela cuestionó el proceso que llevó a presentar inicialmente el cargo de homicidio y señaló que un caso de esa gravedad puede provocar un fuerte impacto económico y emocional tanto para el acusado y su familia como para los familiares de la víctima.

La Fiscalía, por su parte, dejó claro que la desestimación obedeció al estado de la evidencia disponible para un eventual juicio, no a una determinación judicial de que Robles fuera inocente.

Robles permanecerá en prisión cumpliendo la sentencia de 10 años derivada del caso de agresión de 2018.