El hombre baleado por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Austin, Texas, el domingo, no era el objetivo de una investigación federal antes del encuentro, de acuerdo con dos personas familiarizadas con el tiroteo.
Agentes del ICE se encontraban en la zona verificando placas cuando descubrieron que el hombre, Wilber Rafael Garcés Pérez, de 28 años y originario de Venezuela, tenía registrada una orden de deportación, dijeron las dos personas, quienes hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizadas a hablar sobre la investigación.
Agentes del ICE detuvieron a Garcés Pérez alrededor de la 1:45 p.m. mientras realizaba entregas para DoorDash, y le dijeron que eran agentes del ICE y que sería arrestado.
Garcés Pérez huyó en su automóvil después de eso, dijeron las dos personas.Siguió una breve persecución antes de que los agentes del ICE volvieran a encontrarse con Garcés Pérez, dijeron. Los disparos ocurrieron después de eso. Garcés Pérez recibió un disparo en el torso, fue trasladado a un hospital de la zona y después liberado bajo custodia del ICE. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) dijo que se encontraba en condición estable. Está detenido en el Centro de Procesamiento del ICE del Sur de Texas, en Pearsall, Texas, dijo su abogado.
Garcés Pérez estaba siendo interrogado en el centro de procesamiento, y se le ha negado medicamento para el dolor por una bala que quedó alojada en su espalda, dijo Juan Proaño, director general de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), una organización latina de derechos civiles.
El tiroteo fue el segundo en Texas por parte de un agente del ICE desde julio, y el más reciente en una serie de episodios violentos que involucran a agentes federales de inmigración en todo el país. Más de 20 personas han recibido disparos por parte del ICE desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo el año pasado, casi todas dentro de sus automóviles, y algunas de manera fatal.
La división de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) del DHS, junto con el FBI, encabeza la investigación sobre el tiroteo contra Garcés Pérez, dijo un vocero del DHS.
Los llamados a una investigación independiente se han multiplicado tras el encuentro. El alcalde de Austin, Kirk Watson, denunció el tiroteo en una conferencia de prensa el domingo. El representante Greg Casar, demócrata cuyo distrito congresional incluye a Austin, envió una carta a Markwayne Mullin, secretario de Seguridad Nacional, en la que pidió la liberación inmediata del material de video sin editar y compartir toda la evidencia disponible con las fuerzas del orden locales y estatales, y exhortó a las autoridades a suspender al agente involucrado en el tiroteo y mantenerlo en Austin hasta que concluya la investigación.
"El DHS ha mentido en repetidas ocasiones sobre los hechos después de encuentros violentos que involucran a sus agentes, y ha culpado a las víctimas", escribió Casar en su carta. "Como resultado, cualquier versión del DHS respecto a este tiroteo debe verse con profundo escepticismo".
José Garza, fiscal de distrito del condado de Travis, que incluye a Austin, dijo que su oficina y el Departamento de Policía de Austin deberían ser socios en igualdad de condiciones dentro de la investigación, y pidió al gobierno federal dar acceso a la evidencia recopilada por el DHS y el FBI.
James Talarico, candidato demócrata al Senado, también pidió una investigación independiente y la liberación de todo el material de video.
Videos del tiroteo, que circularon en redes sociales y fueron verificados por The New York Times, captaron el audio de sirenas y llantas rechinando, antes de que se viera el Toyota Corolla azul conducido por Garcés Pérez y una camioneta SUV Ford sin distintivos, conducida por un oficial federal de inmigración. Ambos vehículos estaban detenidos y apuntando en direcciones opuestas.
Los videos muestran a un oficial saliendo del lado del conductor de la SUV sin distintivos y rodeándola hacia el asiento trasero del lado del copiloto del Toyota. El oficial de inmigración permanece a un costado del vehículo, mientras este avanza ligeramente hacia adelante.
Se pueden escuchar tres disparos, y el Toyota continúa avanzando lentamente antes de detenerse por completo. El video después muestra al oficial corriendo hacia el lado del conductor del vehículo.
Entre quienes siguieron el ruido de los disparos se encontraba un hombre que se identificó como Carlos, de 60 años, quien dijo ser ciudadano estadounidense naturalizado, pero se negó a dar su apellido por temor a represalias de las autoridades.
Dijo que se acercó al conductor, quien parecía tener dolor. Después notó una herida de bala en su espalda.
Dijo que le preguntó a Garcés Pérez si estaba bien, y Garcés Pérez le dijo que sí, pero que le habían disparado en la espalda. Agregó que Garcés Pérez dijo que el oficial le disparó porque no frenó.
