Conocí a Santi Vivanco por esas casualidades irónicas de la vida. Entré a su museo del vino, en el poblado de Briones, La Rioja, y lo confundí con el conserje. Le pregunté qué se sentía limpiar una prensa de vino de la época de los romanos. De ahí saltamos al proceso de elaboración del vino y a sus peripecias; se me hizo raro que tuvieran un personal de limpieza tan culto. Seguimos hablando de poemas y vinos, como si fueran dos almas gemelas que al fin se juntan, pero el grupo con el que viajaba me apresuró. Solo pude decirle que soy mexicana, escritora, que he ganado algunos premios, que soy sommelier certificada, winemaker, yogui, vegetariana, chismosita de viñedos, amante del cabernet y que mis vinos tienen un poema en la etiqueta. Todo eso que dice uno cuando quiere impresionar.
Santi Vivanco no solo es el cerebro detrás de la Casa Vivanco y el Museo Vivanco de la Cultura del Vino, sino también un poeta que sabe combinar versos con una copa de vino en la mano. Su pasión por el amor y el vino es tan grande que, a veces, uno se pregunta si sus poemas nacen del corazón o del último brindis. Lo cierto es que Briones es un pueblo soñado, de apenas 725 habitantes. Se observa desde el museo y parece formar parte de un lienzo pintado por algún artista del Renacimiento.
Entre copa y copa, Santi nos regala versos que hablan de amores eternos, desamores descorchados y pasiones fermentadas con tiempo y paciencia, como el buen vino, claro. En sus palabras, el amor y el vino no solo se disfrutan; también se celebran con una buena dosis de humor y alegría.
Aquí un pequeño adelanto de su talento: “Amor y vino, pareja divina, a veces dulce, a veces traviesa, si el corazón se confina, una copa siempre lo endereza.”
Si alguna vez piensa que el amor es complicado, Santi demuestra que, con un buen vino y un poema divertido, cualquier corazón puede sentirse mucho mejor.
Si usted, querido enófilo o enófila, viaja al norte de España y ama el vino, tiene que conocer esta maravilla del mundo vitivinícola. La experiencia que ofrece Vivanco es un auténtico homenaje a la cultura del vino. Vale la pena descubrirla.
¿Quieres saber más?
El Museo Vivanco de la Cultura del Vino ofrece visitas guiadas, recorridos por la bodega, exposiciones permanentes y experiencias de cata en Briones, La Rioja, España. Más información en: www.vivancoculturadevino.es
