Además de entretener, para el actor y productor venezolano Édgar Ramírez, hacer cine y televisión es un vehículo de empatía y compasión que da la oportunidad de entender el sufrimiento ajeno y, de esta forma, servir como puente entre personas reales y personajes ficticios.
En su película más reciente, "Aún Es de Noche en Caracas" -disponible en Netflix-, el artista, quien recibió el viernes el Homenaje Internacional durante la inauguración del FICG 41, da ejemplo de esta visión; en ella, buscó generar empatía sobre la crisis migratoria y la tragedia humana en Venezuela.
"Lo que me encanta de dedicarme a la actuación, y ahora también a la producción, es lograr conmoverse a sí mismo, entender al personaje, conectar y remover fibras para ser un vehículo de empatía. Por ejemplo, en Aún Es de Noche en Caracas, una película mexicana que refleja la realidad de una Venezuela sumida en el caos", compartió Ramírez en la Master Class "Actuar es un ejercicio de empatía", que ofreció hoy en el Ágora Jenkins, ubicada en la Plaza Bicentenario del Centro Cultural Universitario (CCU) de la Universidad de Guadalajara, como parte de las actividades del FICG. En la cinta, basada en La novela La Hija de la Española, de Karina Sainz Borgo, Ramírez fungió como productor y actor.El proyecto, ambientado en el año 2017, retrata la crisis de Venezuela. Fue realizado mayormente en Ciudad de México y contó con Mariana Rondón y Marité Ugas en la dirección y el guion, y con el mexicano Stacy Perskie en el equipo de producción, quien fue una pieza clave para su incursión en una nueva faceta.
"Yo no soy actor con formación convencional; soy periodista y me especialicé en comunicación política. Eso es lo que hacía antes, pero el que me convenció de ser actor fue Guillermo Arriaga, gran talento mexicano. Él me vio en un cortometraje y me animó a dar ese salto; ahora lo considero mi mentor. "Pienso que el no haber crecido con el sueño de dedicarme a la actuación me ha hecho tener otra visión de esta profesión. Me gusta conectar emocionalmente con las historias y personajes para que el público sienta las vivencias también", agregó. Otra cinta que puso de ejemplo Édgar Ramírez fue Manos de Piedra (2016), que se proyectó también este sábado en el FICG. Este largometraje que protagonizó, aborda la la vida del icónico boxeador panameño Roberto Durán.
