Cd. de México.- Hay niños que temen a las brujas por las historias que de ellas les cuentan, pero ese nunca fue el caso del cineasta Paul Urkijo, que desde su infancia tenía una visión muy positiva de ellas al entenderlas como el ejemplo perfecto de un grupo reprimido.
El realizador, reconocido internacionalmente por retomar la mitología vasca en sus películas, afirma que no le teme a monstruos o criaturas sobrenaturales, sino a las personas y las formas en que los poderosos encuentran maneras de imponerse sobre los demás. El caso de las brujas le resulta ilustrativo. "De repente se ponen todos de acuerdo en la élite intelectual de Europa para crear un relato en que si tú eres una persona que rinde culto a Satanás, todos tus derechos legales desaparecen. Es muy parecido al terrorismo hoy en día", reflexiona Urkijo, en entrevista. "Si hacías algo que ofendía a Dios, no teníamos que hacerte un juicio justo, sino meterte a la mazmorra y torturarte. Es una herramienta muy útil para someter comunidades, someter pueblos, aquí (en México) lo sabéis. Lo malvado siempre ha sido los inquisidores de alguna manera", añade. El hombre detrás de las cintas Errementari: El Herrero y el Diablo e Irati abraza la mitología que le contaban sus padres de niño porque la considera vigente para abordar cosas que aún pasan hoy, lo que señala como la clave de la conexión entre sus filmes con las audiencias. En su casa tiene un altar a la diosa Mari, figura matriarcal que es señora de la naturaleza y representa la vida. Le da paz creer en ella porque visualiza en ella una manera de romper la soberbia humana. "Lo que sí que tengo claro es que la vida y la muerte existen, las tormentas existen. Son poderes que están por encima de nosotros, no deberíamos nunca de sobreponernos", valora.Esas ideas están contenidas en su cinta más reciente, Gaua, que inaugura este miércoles la edición 25 del Festival de Cine Macabro con una función en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.
La trama arranca con una mujer que huye de la violencia de su casa y se encuentra con un grupo de mujeres. Aquello introduce diferentes cuentos donde aparecen deidades y criaturas de la noche, como Gaueko. También retoma a Inguma, que describe como una especie de diablo vengativo vinculado con rencores, y Mateo Txistu, un cura obsesionado con la caza. Y por supuesto, dio un espacio a la figura del aquelarre, donde las brujas rendían culto al diablo, pero todo visto con otra perspectiva, ya que el mismo cineasta considera que la figura de la bruja se ha resignificado y unido al feminismo. "En mis películas los personajes que representan la maldad, el egoísmo, el poder y que generan dolor a otros, siempre están encarnados en personas y en estructuras de poder creadas por personas. Gaua comienza con un prólogo que nos habla de qué pasa si no vas por el camino recto de la luz. "Si te desvías, la noche te engullirá, eso es un poco lo que la sociedad nos dice siempre, que no podemos torcer, que tenemos que ser de una manera, normativos. Pero a veces es bueno salir y darse cuenta que bajo la luz de la luna, todos somos bellos, todos somos válidos y podemos convivir", consideró. Urkijo, gran fan de la cultura azteca, espera que haya una conexión entre su cinta con los mexicanos al mostrarles historias que, al ser de la región vasca, también tuvieron cierta represión y han podido sobrevivir como leyendas. El octubre comenzará el rodaje de su próxima película, donde retomará mitos marítimos de su región y, por primera vez, tendrá una parte de la trama desarrollada en el presente.Apoya retirada de Eli Roth
Esta edición del Festival Macabro incluía una función especial de la nueva cinta de Eli Roth, El Heladero, pero aquello causó protestas y amenazas de boicot debido al respaldo público que el cineasta ha mostrado a Israel y sus acciones bélicas en Gaza.
Finalmente el festival decidió retirar el largometraje de su programación, algo que el director Paul Urkijo. "El arte es político y la exhibición del arte también debe ser, hay que posicionarse. La brutalidad siempre la ha habido, pero ahora la estamos viendo en primera plana, si no hacemos algo y no nos posicionamos, ¿qué clase de personas vamos a ser? Me parece fantástica la decisión del festival", dijo el director.
