Cd. de México.- Para su concierto del 12 de septiembre en el Lunario del Auditorio Nacional, Pablo Preciado no podrá contar con Carín León para interpretar "No Pasa Nada" porque su paisano y amigo, casi hermano, estará haciendo su temporada en The Sphere, en Las Vegas.

"Ya vimos las fechas y no coincidimos. Yo sí me iré a verlo, pero él no podrá estar acá, pero algún día se dará", contó Pablo en entrevista.

El integrante de Matisse, quien promociona su disco solista, Historias Dedicadas, dijo que este nuevo sencillo lo tenía guardado desde hace cinco años, y que le tomó su tiempo animarse a grabarlo.

"Esta canción la escribí el día que firmé mi divorcio, en la pandemia; literal es lo que salió a las 3 de la mañana de ese día.

"Carín es mi carnal, somos amigos de toda la vida, y estando en Hermosillo, conversando con él, me dijo '¿vas a cantar esa canción? Porque yo quiero cantarla'. Y ya la tenemos juntos", detalló Preciado.

El cantautor y productor musical de 38 años, quien ha escrito temas para Alejandra Guzmán, Kany García y Ha*Ash, dijo que aún le pesa interpretar "No Pasa Nada", pero ha aprendido a sobrellevarla.

"Específicamente esta canción sigue teniendo una carga de dolor. Tengo a mi hija (Carena), ella me sigue recordando que estoy divorciado. Mi hija estuvo conmigo un mes aquí en mi casa, y me encanta ser papá, soy un buen papá", compartió.

Esta aventura de haber creado un álbum en solitario, que fungió como catarsis para sus dolores emocionales y sus trances románticos, lo siguen exponiendo como un ser vulnerable y frágil.

"El día que mi hija se va me recuerda que estoy divorciado y me duele, no por mi ex pareja, sino por todo lo que conlleva. Hace años escribí una canción sobre divorcio que grabaron Los Tigres del Norte y dice 'divorciarse dolerá, pero sufren más los hijos'. Y lo creo completamente. Y eso me duele todos los días que la dejo", señaló el intérprete de "Tal Vez un Día".

Ganador de un Latin Grammy, el músico sonorense aseguró que el material discográfico que hizo es una forma de externar sus sentimientos para no estancarse.

"Con toda la honestidad que existe en mi boca: soy un privilegiado. No hay nada que yo haga por mi voluntad, y Dios me ha bendecido por hacer esto, tal vez me hubiera gustado tener las habilidades para ser menos duro, menos cerrado.

"Para saber decir (las cosas), no ser un 'todo pendejo macho estúpido' como casi todos los hombres que nos enseñaron a no llorar ni sufrir. Y gracias a Dios que aprendí a hacerlo y a darme el tiempo para estar ahí", expresó.

Aclaró que la mayoría de las composiciones de Historias Dedicadas son naturales y sin arreglos excesivos porque decidió ofrecer transparencia.

"Estamos en un tiempo de perfección computarizada, de Inteligencia Artificial, de Chat GPT, de tener todo a la mano. Y lo que me importaba era el vehículo, no el mensaje.

"Con el disco se escuchan pajaritos, un golpe de un micrófono, que no es ser descuidado, sino natural. Hay una parte millennial que tengo de pararle dedo a la tecnología de hoy", enfatizó.