Enjambre regaló una velada llena de clásicos en la primera de dos noches del Vive Latino, que congregó a 80 mil personas, de acuerdo con cifras oficiales.
La banda zacatecana, comandada por Luis Humberto Navejas, hizo vibrar el suelo del Estadio GNP con una presentación rockera y sentimental en el escenario principal.
Aunque la agrupación, formada en 1994, no es de las que invitan al "slam" o al descontrol, sí supo complacer a su público. Éxitos de su discografía como "Visita" o "Cobarde" fueron puntos clave para que su presentación se sintiera cercana y emotiva. "Buenas noches, damas y caballeros. Qué lindo es estar de regreso", dijo Navejas ante una multitud entregada.Aunque el encuentro musical albergaba cinco escenarios, la mayoría de la gente se concentró en el principal para ver a Enjambre.
Ya pasadas las 20:00 horas, los ánimos estaban en su mejor momento y el ambiente era totalmente festivo. Como no todo podía ser rock and roll, en el tercer escenario Cypress Hill repartió su buena vibra y dejó correr el hip hop desde las 20:35 horas. Los californianos de raíces latinas, Sen Dog y B-Real, se impusieron con rimas en inglés y español, además de una actitud desbordante para complacer a su público mexicano. Con un cigarro de mariguana en mano, el tema "Yo Quiero Fumar" llegó como manifiesto de celebración y rebeldía, mientras que "Tequila Sunrise" puso a los presentes a bailar.
