Blake Fielder-Civil, ex marido de Amy Winehouse, insistió en una nueva entrevista que él no tiene la culpa de la muerte de la cantante, además que reflexionó sobre el turbulento pasado de la británica.
En su primera entrevista extensa desde la muerte de Amy en 2011, Blake afirmó que quiere "tomar el control de su propia historia" tras años de escrutinio público en torno a su relación.
La pareja estuvo casada entre 2007 y 2009, y desde entonces Blake ha sido objeto de críticas tras admitir que fue él quien introdujo a la cantante en el consumo de heroína. De acuerdo con Page Six, Blake, de 43 años, ahora completamente sobrio, reconoció en el programa We Need To Talk with Paul C Brunson que ambos lucharon contra la adicción, pero rechazó las acusaciones de ser el único responsable.Afirmó que es un hecho conocido que él y Amy se volvieron adictos juntos, aunque aclaró que "se sabía que Amy había experimentado con drogas y que eso no tenía nada que ver conmigo".
"Como ya dije, probé la heroína unas diez veces; la fumé durante seis meses con unos amigos. Esa era mi situación al respecto. Sí, la primera vez que lo hizo fue conmigo, y probablemente fue mi sexta vez", recordó. Amy, conocida por su aclamado álbum Back to Black, falleció a los 27 años por intoxicación etílica. Su nivel de alcohol en la sangre en ese momento era más de cinco veces superior al límite legal. Su muerte se produjo dos años después de que Blake decidiera solicitar el divorcio. Posteriormente, Fielder-Civil rehizo su vida con Sarah Aspin, quien falleció recientemente, después de que ambos se conocieran en rehabilitación y tuvieran dos hijos juntos. "Mi postura ahora es que sé que mucha gente, especialmente quienes leían los medios hace 20 años, pensaría que la muerte de Amy es mi responsabilidad", puntualizó. "Como siempre he dicho, nunca eludo ninguna responsabilidad. Si he hecho algo, lo reconozco, pero estoy bien. He aceptado que tuve mi parte de responsabilidad. Pero hay algo más, además de lo que ya sabemos, que también tuvo su papel. Amy había empezado a probar la cocaína con su ex pareja". "Amy tenía autonomía, y no le estoy faltando al respeto al decir esto, pero Amy hizo lo que quiso y, aun sabiendo que el alcohol la estaba perjudicando, siguió adelante", añadió. Durante la entrevista, Blake también reflexionó sobre el momento en que se enteró de la muerte de Amy mientras cumplía una condena en prisión. Recordó que los guardias lo llevaron a una oficina y le mostraron un reportaje que lo confirmaba. "Lo primero que pensé fue que sería una broma. Me eché a llorar. Fue el único consuelo que tuve en ese momento ante la pérdida de una parte tan importante de mi vida. "Mi compañero de celda era un tipo genial. Lo vio en las noticias y me abrazó enseguida. Me eché a llorar. Él también empezó a llorar. Así que es extraño que me apoyara, que me sostuviera alguien a quien conocía desde hacía solo unas semanas".
