Chihuahua, Chih.- Con el ritmo, carisma, sex appeal y movimiento de caderas que lo caracterizan, Ricky Martin puso a bailar a las y los chihuahuenses que se dieron cita ayer por la noche al Estadio Monumental.

El boricua salió al escenario al ritmo de los tambores con su éxito "Pégate un poquito más" que hizo olvidar de inmediato la media hora de retraso que llevaban.

Con un estadio que alcanzó apenas el 70 por ciento de la afluencia que esperaba, permitió sin embargo que las y los fans bailaran los grandes éxitos como "María", "La Bomba", "She Bangs", que bailaban y cantaban a la par del cantante.

Un éxito tras otro, Ricky Martin contagió con su ritmo y característico movimiento de cadera y las letras en inglés y en español.

El concierto que forma parte de su gira Live 2026 en donde el artista visitó sólo siete ciudades y dijo, "teníamos que venir a Chihuahua".

"Son un público adictivo, Chihuahua por eso siempre regreso", expresó Ricly Martín, teniendo como respuesta el alarido de los miles de fans que se dieron cita en el Estadio Monumental.

El cantante también interpretó las baladas que lo llevaron a las primeras listas de popularidad como "Vuelve", "A medio vivir", "Fuego de Noche de Día", "Te extraño, te olvido, te amo" que fueron coreadas a todo pulmón por el público de todas las edades.

El concierto transcurrió de manera tranquila, salvó en la entrada en el que se congestionaron las calles aledañas al Estadio Monumental como la lateral del bulevar Juan Pablo II.

Con el éxito 'La Copa de la Vida', Ricky Martin cerró su concierto en Chihuahua con un público eufórico deseoso de más canciones.

El puertorriqueño había anunciado el cierre tres canciones antes, desde que interpretó su éxito 'Vente pa acá', que bailó con pasos sensuales mientras recorría todo el escenario.

Luego de que el público aclamara otra melodía salieron los bailarines y comenzó su gran éxito mundial "Livin' la vida loca" con la que el público derrochó entusiasmo.

Finalmente, sonaron las trompetas que anunciaban "La Copa de la Vida" y Ricky Martin salió con pantalones de mezclilla y una playera blanca, junto con sus bailarines y músicos de todas partes del mundo a los que presentó solicitó un aplauso por su trabajo y se despidió con la promesa de volver muy pronto.

Así, los chihuahuenses vivieron una noche llena de alegría, romance y nostalgia con el cantante internacional que logró hacer una fiesta latina con una mezcla de ritmos extraordinaria y una gran energía de principio a fin.