Kim Novak, estrella de clásicos como Vértigo, dijo no estar de acuerdo con que la actriz Sydney Sweeney la interprete en la película biográfica Scandalous, que narrará su romance con el cantante y actor Sammy Davis Jr. en 1957.
En una entrevista reciente con The Times, la estrella de 93 años argumentó que Sweeney no es la persona adecuada para interpretarla en una historia tan destacada y especial en su vida.
"Jamás lo habría aprobado", dijo Novak, añadiendo que Sweeney "sobresale demasiado de la cintura para arriba". Novak expresó su preocupación por que la película enfatizara el aspecto sexual de su romance con Davis, que generó controversia en su momento debido a los prejuicios en torno a las relaciones interraciales.La actriz de Picnic y El Hombre del Brazo de Oro afirmó que ella y Davis se sintieron atraídos el uno por el otro porque tenían mucho en común, pero que en la película sería imposible que el público no la viera como una relación puramente sexual, "porque Sydney Sweeney luce sexy todo el tiempo". Por eso, puntualizó, la protagonista de La Empleada "no es la persona adecuada para interpretarme".
Según Variety, en octubre de 2024 se informó que Scandalous estaba en desarrollo, con Colman Domingo como director, Sweeney interpretará a Novak y David Jonsson a Davis. La cinta, hasta octubre pasado, seguía en desarrollo, cuando Sweeney declaró a People que comenzaría a trabajar en ella tras finalizar la tercera temporada de Euphoria. "Me siento increíblemente honrada de dar vida a Kim", dijo Sydney en aquel momento. "Es una actriz increíble. Creo que su historia sigue siendo muy relevante hoy en día, ya que lidió con Hollywood, el escrutinio público de sus relaciones, su vida privada y el control de su imagen. Y creo que me identifico con ella de muchas maneras". Novak, por su parte, tras enterarse de la película biográfica, expresó sus reservas sobre Scandalous, empezando por el título. "No creo que nuestra relación fuera escandalosa", declaró a The Guardian en agosto de 2025. "Era alguien a quien quería mucho. Teníamos mucho en común, incluyendo la necesidad de ser aceptados por quienes somos y lo que hacemos, no por nuestra apariencia".


