Cd. de México.- Decenas de figuras de Hollywood, entre ellas Pedro Pascal, Madonna, Javier Bardem, Mark Ruffalo, America Ferrera, Elliot Page y Jane Fonda, firmaron una carta abierta en la que exigen al gobierno de Estados Unidos el cierre del Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, en Texas.

El documento, que inicia con la frase "ningún niño debería estar encerrado en un centro de detención de inmigrantes", denuncia las condiciones en las que permanecen menores detenidos junto a sus familias bajo custodia del ICE.

A la iniciativa también se sumaron John Legend, Brandi Carlile, Alejandro González Iñárritu, Billy Porter, Keke Palmer y Susan Sarandon, entre otros.

En la carta, los firmantes aseguran que los niños detenidos enfrentan condiciones que vulneran derechos básicos, incluyendo denuncias de falta de agua potable, alimentos en mal estado, negligencia médica, privación del sueño y obstáculos para acceder a asistencia legal.

"Los niños detenidos en centros de inmigración sufren traumas, abandono y condiciones que violan las normas básicas de salud, seguridad, dignidad y derechos humanos", señala la misiva. "Los niños pertenecen a las escuelas y a los parques infantiles, no a los centros de detención".

De acuerdo con reportes citados por medios estadounidenses, más de 2 mil 300 niños han sido detenidos junto a sus padres en medio de las políticas migratorias recientes, muchos de ellos durante semanas o incluso meses, con una alta concentración en el complejo de Dilley.

El pronunciamiento también exige el retorno de las familias a sus comunidades, así como reformas estructurales que garanticen transparencia y eviten la repetición de estos casos en el sistema migratorio.

"Nuestro compromiso no termina con el cierre. Exigimos transparencia, rendición de cuentas y reformas sistémicas para evitar que estos abusos se repitan en cualquier lugar de Estados Unidos", aseveraron.

El llamado de la industria del entretenimiento se suma a la presión de activistas como Rachel Accurso, conocida por su trabajo en programas para niños, quien recientemente visibilizó la situación tras comunicarse por videollamada con menores detenidos.

"Fue increíblemente surrealista ver esa carita tan dulce y sentir que estaba hablando por teléfono con alguien que está en la cárcel... Estamos intentando sacar a un niño de la cárcel para que participe en un concurso de ortografía", dijo Rachel en entrevista NBC News.