Trazar límites con los fans para proteger su privacidad, según Dolores Fonzi, es muy difícil en estos tiempos, cuando las personas tienen teléfonos con cámaras y así toman fácilmente imágenes de quien quieran al verlos en lugares públicos.
Pero incluso con tal posibilidad, la actriz cree que debe imponerse el respeto y no generar situaciones como la que afrontó su ex pareja y padre de sus hijos, Gael García Bernal.
Hace unas semanas se difundió un video tomado por una persona que, bajo la justificación de ser admirador del protagonista de El Crimen del Padre Amaro, se acercó a su mesa mientras comía. García Bernal preguntó por qué lo grababa y le pidió que antes de hacerlo, le preguntara. "Es un poco violento que te graben en cualquier circunstancia. Yo soy fan y no por eso me voy a tirar en la mesa si está comiendo la persona con su familia. Eso me parece mal", comentó la actriz y directora, galardonada en los Premios Platino por su película Belén."Somos personas antes que nada. Después, hay artistas y fans y está buenísimo que el vínculo sea cordial y amoroso, como el amor que tiene el fan por el ídolo, pero no me parece que por eso te justifique cualquier comportamiento", añadió.
La argentina se dijo sin tanto conflicto con los reflectores y hasta confía en que sus hijos, con lo vivos que son y al estar interesados en el arte, sabrán aprovechar el interés mediático que les acarrea tener padres famosos. Fonzi ha usado la exposición que su figura tiene para impulsar causas sociales, como en la entrega de los Premios Platino de 2016. Al ser reconocida por su actuación en La Patota, pidió libertad para una mujer encarcelada por un aborto espontáneo. Esta edición de los premios al cine iberoamericano, la cineasta está nominada por su película que aborda ese mismo caso real, Belén, actuada y dirigida por ella, y con la cual desea sumarse al diálogo. "Falta que haya gobernantes que no sean varones, que no entienden nada. Falta sentido común. Falta también que creamos en nuestro propio trabajo colectivo y en la unión de los movimientos. Así pasó en Argentina y puede pasar en otras partes del mundo. "Hay un retroceso en un montón de áreas y sentidos de derechos, pero también creo que los gobiernos pasan y los pueblos quedan y lo que más importa es que nos encuentren organizados cuando eso pase, cuando se vayan los locos de poder", consideró Fonzi.


