Después de su separación de Andrea Legarreta, quien fue su esposa durante 22 años, a Érik Rubín no le quedaron ganas de volver a casarse.
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En febrero de 2023, la conductora del programa Hoy y el ex Timbiriche hicieron pública su separación. Fue hasta principios de 2026 cuando se filtró que Legarreta tiene un romance con Luis Carlos Origel, y Rubín sostiene una relación con Geraldine Zárate.
"¿Pa' qué se casa uno? Digo, cada quien", comentó el cantante al cuestionarlo sobre una posible boda con su pareja. "Pa' qué si estamos a todo dar. Además, el papelito ¿de qué sirve? Mejor estoy, porque quiero estar".Desde su separación, ambos han mostrado madurez en su relación como padres de Mía y Nina. Incluso, se les ha visto en repetidas ocasiones salir de viaje los cuatro, incluyendo a sus parejas también en sus escapadas familiares.
"Nos acabamos de ir a Londres juntos", contó Rubín, "hemos convivido en otros momentos. ¡Imagínate! ya algo tan personal como un viaje, tan importante en familia compartir. La verdad es que nos llevamos muy bien". Mía, la joven cantante de 21 años, hija mayor de la pareja, dijo estar contenta de ver a sus papás con sus respectivas relaciones. "Así tiene que ser", comentó Mía, "es un ejemplo para todos los hijos que tienen padres divorciados. Tanto mi mamá como mi papá merecen ser felices con quien ellos quieran. La verdad es que también tienen la suerte de que saben escoger". Al escuchar las palabras de su hija, Érik las agradeció. "Qué linda que respete a quienes escogemos, pero la verdad es que creo que escogimos bien. Tenemos que respetar por ambos lados. La verdad es que sí sabemos escoger. Hemos tenido la fortuna por ese lado", expresó. El artista reiteró que su divorcio fue desde el amor, el respeto y la amistad que hay entre él y Legarreta."Nos seguimos viendo diario, convivimos diario. En verdad hay amor de por medio. No significa que el fin de una relación tenga que llevar una ruptura. Simplemente es una transición y afortunadamente, como no hay cosas malas detrás, no hay rencor. Las niñas con mucha madurez, desde el amor han aceptado esto positivamente, porque no hay guerra y sí hay amor, diálogo y comunicación. Todos felices", aseguró.
