Entre champagne y agua de Jamaica se dieron los aplausos para celebrar el 30 aniversario de Pineda Covalin, una marca que durante tres décadas ha encontrado en la gráfica y el textil una manera de contar México desde una mirada contemporánea.
El pasillo principal de El Palacio de Hierro Polanco se transformó para iluminar maniquíes, proyectos, emociones y momentos estampados en seda, como parte de Donde Habita la Memoria, exposición que permanecerá durante 30 días en la departamental y que reúne algunas de las historias, paisajes y símbolos que han acompañado el camino de la firma. Cactus, flores tropicales, aves que cruzan diversas geografías, brillos en las prendas, cascadas de holanes, cortes asimétricos y siluetas masculinas influenciadas por el estilo vaquero se proyectan al interior de Palacio en un despliegue de color e identidad mexicana. Por medio de la gráfica, Pineda Covalin ha construido una historia de moda y accesorios que mantiene un diálogo constante con el presente, al mismo tiempo que recupera elementos de la cultura y los paisajes de México para llevarlos al textil. Las vitrinas también muestran fragmentos de la historia iniciada por Cristina Pineda y Ricardo Covalin, diseñadores que hace tres décadas se propusieron crear una marca que pudiera hablar de México desde una perspectiva propia y que hoy encuentra nuevas formas de hacerlo a través de sus colecciones.UN POCO DE HISTORIA
Los diseñadores sabían que México tenía un gran potencial y querían iniciar una narrativa desde esa particularidad, aunque decidieron hacerlo sumando su propia perspectiva contemporánea.
En el camino lograron ser vistos y, poco a poco, empresas e instituciones de distintas disciplinas, artistas, amigos y museos se sumaron al proyecto de los egresados de la Ibero. Cristina Pineda recordó que hace tres décadas el panorama era muy diferente, pues muchas personas preferían comprar productos provenientes del extranjero, mientras existían menos espacios para las marcas mexicanas y las posibilidades de comunicación, distribución y comercialización eran mucho más limitadas. A la par, también existía una separación más marcada entre lo que se entendía como diseño, moda, arte y cultura, un escenario que con el tiempo comenzó a transformarse. Frente a una de las vitrinas que reúne objetos de la trayectoria de la firma, Ricardo Covalin recordó aquella primera colección que nació a partir de un proyecto con el Museo Nacional de Antropología, para después encontrar un espacio en el departamento de artesanía de El Palacio de Hierro. "Hemos tenido la fortuna de construir relaciones cercanas y duraderas con nuestros clientes y amigos. Todos han sido parte de la marca, y gracias a todos, incluyendo 350 colaboradores, esta historia sigue teniendo sentido", señaló Cristina Pineda. La diseñadora destacó que, después de 30 años, el proyecto de comunicar México a partir del textil ya no pertenece únicamente a sus fundadores, sino también a todas las personas que han formado parte de la marca. Por su parte, Ricardo Covalin destacó que la memoria de Pineda Covalin se ha construido con personas, proyectos y experiencias que se han acumulado a lo largo del tiempo, aunque la celebración también representa el comienzo de una nueva etapa. "Treinta años son una celebración, pero también el comienzo de una nueva etapa", afirmó.HECHO EN MÉXICO
Desde sus primeros proyectos, Pineda Covalin ha buscado que cada colección parta de una investigación para después convertirse en una nueva lectura, un proceso que le ha permitido mantener vigente su manera de interpretar la identidad mexicana.
Actualmente, los diseñadores reconocen la existencia de nuevas generaciones de creadores que han contribuido a construir un ecosistema mucho más dinámico, integrado por diseñadores, fotógrafos, estilistas, artistas, modelos, comunicadores y proyectos independientes. En ese panorama, Pineda Covalin continúa ocupando un espacio dentro de la oferta de moda mexicana en El Palacio de Hierro Polanco, donde comparte escenario con marcas internacionales y mantiene su apuesta por mostrar que México también puede ser contado desde el lujo, el diseño y el textil.
