Un juez de Nuevo México desestimó la acusación contra el actor Timothy Busfield, conocido por sus papeles en El Ala Oeste de la Casa Blanca y El Campo de los Sueños, por presunto contacto sexual criminal con un menor, al señalar mala conducta y errores de la fiscalía que socavaron el proceso del gran jurado.

El juez de distrito estatal Joseph Montano concedió la solicitud de la defensa para desestimar los cargos en una decisión publicada el viernes.

Busfield ha negado reiteradamente las acusaciones y las ha calificado de mentiras motivadas por la venganza. En un correo electrónico enviado el viernes, su abogada, Amanda Fayerberg, señaló que su cliente se sentía "aliviado y agradecido" tras conocer la decisión del juez.

Los fiscales dijeron el viernes que aún no habían decidido si presentarían otra acusación formal.

El caso se remonta al periodo en que Busfield dirigió la serie de televisión The Cleaning Lady, entre 2022 y 2024. Los padres de dos niños gemelos que fueron despedidos del programa alegaron que el actor tocó inapropiadamente a los menores en el set de rodaje en Albuquerque.

Según una denuncia penal presentada en enero, un investigador del Departamento de Policía de Albuquerque declaró que uno de los niños informó que Busfield lo había tocado en sus partes íntimas por encima de la ropa en una ocasión cuando tenía 7 años y en otra cuando tenía 8. Su hermano gemelo dijo a las autoridades que Busfield también lo había tocado, aunque no especificó dónde, y que no había dicho nada porque no quería meterse en problemas, de acuerdo con la denuncia.

Busfield se entregó a las autoridades y fue puesto en libertad bajo fianza en espera de juicio, luego de que un juez no encontrara antecedentes de conducta delictiva ni acusaciones similares relacionadas con menores en su historial.

La acusación formal del gran jurado llegó apenas unas semanas después y reiteró las alegaciones de que Busfield "tocó o aplicó fuerza en las partes íntimas" de uno de los niños en varias ocasiones. La acusación permitió que el caso avanzara sin una audiencia preliminar sobre las pruebas.

Los abogados del actor señalaron que los niños habían declarado a la Policía durante los interrogatorios iniciales que Busfield no los había tocado de forma inapropiada. Además, acusaron a los padres de instruir a los menores para que hicieran declaraciones incriminatorias después de que perdieran sus papeles en la serie.

En junio, los abogados de Busfield solicitaron formalmente al tribunal que desestimara la acusación, al argumentar que los fiscales habían ignorado la falta de pruebas e inventado obstáculos procesales para impedir que el gran jurado escuchara el testimonio de otros testigos.

Durante una audiencia en septiembre, Fayerberg reprodujo grabaciones de audio en las que miembros del gran jurado solicitaban la comparecencia de testigos adicionales. La abogada afirmó que los fiscales informaron erróneamente a los jurados que se necesitarían citaciones judiciales, a pesar de que los testigos estaban presentes, disponibles y dispuestos a declarar.

"El estado incurrió en una conducta procesal flagrantemente indebida", dijo Fayerberg.

Por su parte, el fiscal de distrito del condado de Bernalillo, Greer Staley, respondió que la defensa no había seguido el procedimiento correcto para presentar pruebas ante un gran jurado. También sostuvo que el propio Busfield había intentado influir de manera indebida y "excesiva" en sus integrantes para que presentaran testigos y pruebas favorables durante su testimonio de tres horas.

Según las transcripciones de las actuaciones presentadas por los abogados del actor, Busfield declaró ante el jurado que el caso había trastocado su vida y afectado a toda su familia. También afirmó que había sido "cancelado", pues perdió su trabajo y fue despedido por su agencia.

El actor, conocido también por sus apariciones en Thirtysomething, sostuvo que no tenía nada que ocultar y, cuando le preguntaron sobre las acusaciones de haber acariciado a los niños, respondió: "Digo que eso es absolutamente falso, un billón por ciento. Jamás".

Los fiscales habían señalado que cada cargo de la acusación podía conllevar una pena de seis años de prisión, que podría incrementarse.

"Sabemos que esto puede no ser el final", dijo Fayerberg. "Si el Estado decide intentarlo de nuevo, Tim está preparado, al igual que esos testigos".