Cd. de México.- "Los dramas coreanos son como telenovelas; ya sabes, tenemos esa forma de contar historias profundamente arraigada", reflexiona Yeonu Choi, Directora de Contenido Local de The Walt Disney Company Corea, en entrevista.

Esto porque en América Latina y Corea del Sur se comparte la forma en la que se narran este tipo de historias y se entienden las emociones, con lo que Choi explica, de manera cualitativa, la conexión con este tipo de producciones.

"En Latinoamérica, México y Corea, creo que compartimos el mismo nivel emocional, diría yo, el nivel de fluctuación, en un sentido positivo.

"Podemos estar muy felices, muy tristes, muy emocionados en un momento, o también muy fríos. Por eso, creo que yo misma disfruto mucho viendo telenovelas latinoamericanas", comparte.

Tanto en el país asiático como en Latinoamérica se valora mucho la familia, también hay afinidad por el romance, la música, las aspiraciones sociales, la traición, la compasión y los personajes extraordinarios, agrega la encargada de liderar estrategias, desarrollo y presentación de producciones originales coreanas de la compañía.

Pero considera que la esencia principal de la narrativa coreana es que es "profundamente específica", pero al mismo tiempo "emocionalmente universal", lo que ha hecho que el "Hallyu" u "Ola Coreana" haya impactado más allá de sus fronteras.

Este fenómeno cultural, que engloba series, música, videojuegos., generó el año pasado 19 mil millones de dólares en exportaciones, según un informe de la Fundación Coreana para el Intercambio Cultural Internacional y el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo presentado en julio de este año.

En términos cuantitativos, continúa, ha ayudado la alta producción de contenidos de buena calidad, no sólo de Disney, sino también de otros canales y plataformas.

"Lo más importante del Hallyu, o del poder narrativo coreano, es que en realidad no nos dirigimos ni nos propusimos desde el principio a un público internacional. Empezamos preguntándonos: ¿qué historias y qué temas le encantarán al público coreano? Así que, en su mayor parte, era algo local para el público local", resalta.

La audiencia en Corea del Sur tiene altos estándares y eso, opina, ha ayudado a impulsar su contenido a nivel global.

"El público coreano es, para ser sinceros, muy exigente. Son muy directos cuando dicen que les gusta algo o que no. Así que recibimos ese tipo de críticas constructivas de nuestro público local todo el tiempo. Lo tomo como una presión constructiva".

Fue esa voz local y auténtica, con una buena historia y emociones universales, la que después se difundió a nivel mundial.

"Creo que otra razón es que los coreanos, al igual que los mexicanos, somos muy sensibles a la cultura y estamos a la vanguardia de las tendencias. Nuestra cultura cambia mucho y hay una gran evolución en marcha y eso crea narrativas a las que tenemos que adaptarnos rápidamente. Así que creo que ese conjunto de factores es lo que fortalece el poder del 'K-content'", considera.

Abiertos a colaborar con México

Para Yeonu Choi sería interesante y una oportunidad emocionante realizar colaboraciones creativas con diferentes mercados, como México.

Sus puntos de partida serían la historia, la que consideran su valor central, más que la geografía en sí misma, y el mejor modelo para llevarlo a cabo.

"Las colaboraciones entre mercados podrían adoptar muchas formas. Podría ser una colaboración entre creadores y talento; podría consistir en utilizar locaciones de cada país, o podría ser una adaptación de formato, ya sea una propiedad intelectual coreana de Disney o una propiedad intelectual mexicana que queramos convertir en contenido coreano", menciona.

Ejemplo de ello es que están trabajando en el spin-off de su programa La Batalla de los Destinos, que además ya alista su segunda temporada, en el que reunieron a 49 videntes reconocidos en surcorea, como mudang (chamanes), lectores de tarot, fisonomistas y expertos en astrología tradicional coreana (saju), para competir en una serie de pruebas y demostrar quién es el mejor prediciendo el futuro y leyendo el destino.

Estas adaptaciones tendrán como nombre House of Fates, y se esperan versiones para México, Reino Unido y Japón, entre otros países, con estreno tentativo para 2027.

"A pesar de ser un formato sin guion muy distintivamente coreano, que tiene sus raíces en tradiciones de adivinación profundamente locales —estoy segura de que ustedes (en México) también tienen muchas formas de adivinación—, ha generado interés en muchísimos países y también ha dado lugar a adaptaciones internacionales".

Otro ejemplo, pero en el que ellos se basaron en una producción estadounidense es The Koreans, remake de The Americans.

La serie, que el mes pasado terminó su producción y a la que GENTE acudió al set en Paju, Gyeonggi-do, Corea del Sur, cuenta la historia de dos agentes de élite norcoreanos que se hacen pasar por una familia de clase media infiltrados en Corea del Sur, en un momento de cambio político y social a inicios de los años 90.

Protagonizan Lee Byung-hun (El Juego del Calamar), Han Ji-min (Rooftop Prince) y Lee Hee-joon (Los Enigmas de un Asesino); el próximo año verá la luz.

"Nuestra prioridad inmediata sigue siendo fortalecer los originales coreanos y llevarlos a las audiencias de todo el mundo. Pero a medida que el interés por el contenido coreano sigue creciendo en mercados como México y Brasil, queremos seguir escuchando a esas audiencias y mantenernos abiertos a las oportunidades creativas adecuadas".