Cd. de México.- A Shirley Manson, vocalista de Garbage, no le preocupan cuántos asistentes tenga su concierto el 14 de noviembre en el Zócalo, la mucha o poca expectativa que generen y mucho menos cualquier tipo de especulación de que el evento vaya a politizarse.

La banda estadounidense de rock, famosa por éxitos como "#1 Crush", "Stupid Girl" o "Special" y cuya relación con México abarca tres décadas, dijo, en entrevista exclusiva desde su casa en Los Ángeles, ser consciente de la realidad de Garbage y, sobre todo, de los comentarios alrededor del show, de entrada libre.

"Nunca hemos sido la banda más popular o que tenga encima todos los reflectores. Quizás sólo en los primeros años, pero jamás nos hemos visto como una banda popular, sino más del underground.

"No pensamos, para nada, en el número de asistentes al show en el Zócalo ni en medir algo como falla, relacionado con números. Nosotros vamos a dar el mejor show y no podemos controlar quién va o quién deja de ir", comentó Manson, en enlace virtual.

Como referente del rock alternativo e indie de los 90, después de que el grunge explotara en la escena, la cantante y compositora regresará a la CDMX con sus compañeros, Duke Erikson, Butch Vig y Steve Marker, para el concierto en el cuadro principal del Centro Histórico.

"Es un hecho que jamás vamos a competir con el récord (de público) de Shakira, ella es una superestrella global, y jamás he visto la música como competencia, porque hay espacio para todos.

"A la música no le hace nada bien que antepongan números o competencias a la posibilidad de colocar un buen disco, un buen show, una buena canción, en el lugar donde deben estar y con las personas que quieren escucharlos", expresó la intérprete.

Garbage ofrecerá este recital como el último del año en su gira actual y en la cual presentaron repertorio de su álbum más reciente, Let All That We Imagine Be The Light, del cual sonaron sencillos como "There's No Future in Optimism".

"El concierto tendrá algo de novedoso porque será un set list especial, para la ocasión, y no nos preocupa si lloverá o si hará mucho calor. Nuestra misión es tocar y hacer que la gente la pase muy bien. Si llueve, tendremos que disfrutarlo y ya".

La estrella de la banda nominada al Grammy y al Brit Award aseguró que su visita al País no tendrá nada que ver con proselitismo político ni con respaldar a un partido o un líder.

"Cada persona tiene el derecho a pensar lo que quiera y a mí no me corresponde controlar a nadie; sería imposible. Celebro que tengan una mujer Presidenta (Claudia Sheinbaum) y sé que tiene muchas cosas por hacer.

"Ella llegó con muchos problemas heredados y tiene otros nuevos. Estoy al tanto de lo que sucede, con la falta de agua limpia en Guadalajara o con los problemas que hay en la selva y los ecosistemas de Yucatán. Mis energías están en pensar en esos problemas, pero no en hablar a favor de nadie".