Cd. de México.- En los 11 años transcurridos desde que su hija Maggie desapareció, Ian Ridley (Patrick Brammall) es presa de la culpa, ya que perdió su empleo, su matrimonio y se hundió en el alcohol. Su actual trabajo es su único sostén emocional.
Entre serio y huraño, el protagonista de la serie Vista por Última Vez (Last Seen) se desboca en esperanza y fe cuando cree que su hija está viva, y se empeña en comprobarlo. "Tengo una hija que prácticamente tenía la misma edad de Maggie. Cuando comencé a rodar la serie me puse en los zapatos de Ian para entender su dolor y para transmitir la pesadez de su vida, sin saber dónde estaba ella. "Habría sido ingenuo de mi parte ignorar esta coincidencia y recurrí a ese pozo emocional para darle vida al personaje. Fue una especia de atajo, de vínculo más primario, así pinté un paisaje emocional muy claro", contó Brammall en conferencia virtual. En esta serie de seis episodios, que estrena este miércoles en Apple TV, el atribulado protagonista trabaja como operador de emergencias en un gran suburbio de Victoria, Australia. En un abrir y cerrar de ojos, revive sus antecedentes y experiencia como detective y las pistas que le llegan a través de distintas rutas las encapsula en su propia teoría sobre su pequeña. "Debe ser una situación dolorosa e indescriptible tener a una hija desaparecida y estar rodeado de personas que sólo te dicen que lo superes y que la vida continúa. "Ni por un momento quiero opinar de una situación tan triste acerca de personas que viven la misma situación, pero es un hecho que la esperanza y la rotunda negación hacia el hecho es lo que mantiene a Ian vivo y con esperanza", señaló Brammall.Basado en el libro "The Dispatcher", de Ryan David Jahn, el teledrama ahonda en las fracturas emocionales familiares y en la cotidianidad de una sociedad que no para, por más que la desgracia esté presente.
"Hay un tremendo remordimiento en mi personaje por lo que sucedió y porque siente que falló como padre y que falló como agente. No pudo encausar su dolor de otra manera. "La culpa puede llegar a ser tan importante como la esperanza, creo que son proporcionales una con la otra en este caso. Ian comienza como un padre que se obsesiona en encontrar a su hija, un tanto porque su instinto se lo pide, y porque su profesión y la sociedad se lo exigen", comentó el australiano. El reparto lo complementan Carolyn Bock como Lydia, Brendan Cowell como Henry Reid, Daniel Henshall como Donald Reid y Maxine Peake como Jenna Reid, entre otros. "Todos forman parte del rompecabezas emocional de Ian para resolver sus dudas respecto a su hija. Cada uno le aporta un poco de verdad a lo que ve y a sus decisiones. "Existe un realismo psicológico que hace que todo sea más complicado, porque se le dificulta discernir objetivamente. Más allá de los héroes y los malos, hay una representación social muy verdadera. "Y él es obsesivo y obstinado. Quiere que su hija está viva, quiere mostrar que sus corazonadas con reales", destacó.
