Si algo elogian los actores del filme A Talent for Murder sobre su director, el fotógrafo, realizador creativo y artista visual Anton Corbijn, es su alto sentido de la estética y educación visual.
Helen Mirren, Olivia Cooke y Alden Ehrenreich son los protagonistas del thriller que llega a México en noviembre próximo, donde los tres se involucran un crucigrama de acertijos y trivias envueltas en misterio y romance. "Lo conozco desde hace años y hemos tenido una relación muy artística. Conversamos de arte y diseño, que me gustan mucho. "Y al ver el resultado del filme me doy cuenta que su óptica tiene muchísimo que ver con su educación visual, con su formación como fotógrafo, con su espacio en el alma para el arte, que tiene estética pura, arte puro", comentó Mirren. Tanto el elenco como el equipo de producción y el mismo director neerlandés estuvieron este lunes en el TIFF para el lanzamiento mundial de la película, escrita por Joanna Murray-Smith. Corbijn es ampliamente familiar en el mercado de la música por su constante trabajo en videoclips y libros de U2, así como en materiales audiovisuales de Metallica, Depeche Mode, Coldplay y The Killers, entre muchos otros. "Algo que me encantó de Anton es que a veces te da detalles o indicaciones haciendo referencia a la melodía de una canción o te sitúa en un cuadro, como si estuviera tomando una foto y te dice: 'Es como un trazo tuyo, dibújalo'", detalló Cooke. "Tiene una visión muy aguda de lo que es la composición visual y la armonía. Me fijé varias veces que acomodaba cosas, que daba indicaciones sobre una visión panorámica y sobre acercamientos. Y las principales referencias eran hacia la composición de una foto", apuntó Ehrenreich. Esta película de suspenso plantea un enfrentamiento imaginario entre un agente literario (Ehrenreich) y la legendaria escritora Patricia Highsmith (Mirren), autora de "El Talentoso Sr. Ripley". Retirada en Suiza, con salud precaria y rodeada de gatos y una colección de armas antiguas, Highsmith se resiste a continuar con su oficio porque no está cómoda, ni con sus ideas ni con las peticiones de las editoriales. "Toda historia la imagino en un plano visual, ya sea una canción o ya sea un libro, y este relato me gustó mucho porque tiene suspenso y drama ambientados en una de mis épocas favoritas: los 90. "Pienso que hubo algo de poético y nostálgico en recrear esos momentos porque me acompañé de mucha música de esas fechas y de fotos para generar una atmósfera realista y consecuente con el guion", precisó Corbijn.
