Chihuahua, Chih.- Hay experiencias que pueden quedarse para toda la vida. Eso es lo que Iván del Prado espera que ocurra el jueves 17 de septiembre, cuando la Orquesta Filarmónica del Estado de Chihuahua comparta escenario con los integrantes de la Orquesta Sinfónica de Se’wá durante la Gala Sinfónica “Juntos por una causa”, en el Teatro de la Ciudad.
En entrevista con El Diario, el director artístico y musical de la OFECH explicó que el encuentro representa mucho más que unir a dos agrupaciones para ofrecer un concierto. Es, sobre todo, una oportunidad de acercar a jóvenes músicos a una experiencia que pueda influir positivamente en su futuro.
“La educación es uno de los más importantes objetivos de la OFECH. Aportar un poquito en la formación del futuro de nuestros jóvenes es parte de nuestra tarea como artistas profesionales”, señaló.
La gala, organizada por la Asociación Filarmónica de Chihuahua en colaboración con la Secretaría de Cultura, a través de la OFECH, y Se’wá Tocando el Futuro, busca recaudar fondos para continuar impulsando la formación y el desarrollo musical.
UN ENCUENTRO ENTRE GENERACIONES
Los integrantes de Se’wá son niños y jóvenes, algunos de ellos de apenas 12, 15 y 16 años, que tendrán la oportunidad de tocar junto a músicos profesionales.
“Este tipo de eventos de mezclar profesionales con estudiantes se realiza con el afán de poder transmitir a los últimos una experiencia que marque su futuro. Para mí es una oportunidad única de poder impactar positivamente a un colectivo de futuros músicos”, indicó Del Prado.
Pero el aprendizaje, considera, no será solamente para quienes están comenzando.
“Creo que el ambiente que generemos será un campo de aprendizaje para todos. Quiero pensar que cada uno de nosotros seremos espejos, donde unos puedan ver lo que fueron y otros lo que podrían ser”, comentó.
A partir de esa convivencia, el director considera que también será posible encontrar nuevas formas de acompañar el proceso de formación de los jóvenes.
“Aprenderemos cómo poder ayudar y llegar más efectivamente a la formación de estos músicos en formación”, agregó.
UNA VOCACIÓN DE MUCHOS AÑOS
Para Del Prado, involucrarse en un proyecto de esta naturaleza también tiene un significado personal. Desde los primeros años de su carrera ha estado vinculado con la formación de jóvenes músicos.
“Siempre mi vida profesional ha estado ligada a la formación de los jóvenes. Comencé desde muy temprano en mi carrera dirigiendo orquestas infantiles y juveniles y hoy todavía sigo siendo parte de una de ellas”, recordó.
Esa experiencia le ha confirmado, dijo, la importancia de acompañar a las nuevas generaciones no solamente en su crecimiento musical, sino también en el personal.
“Creo que es muy importante poder guiar y ayudar a los otros en el crecimiento personal”, indicó.
UNA MEMORIA PARA TODA LA VIDA
El encuentro entre ambas agrupaciones será también una oportunidad para que los jóvenes músicos vivan de cerca el trabajo de una orquesta profesional y compartan una experiencia que, para muchos de ellos, quedará como un recuerdo significativo.
Para el director, el resultado más importante de esta experiencia no necesariamente estará en el escenario, sino en el recuerdo que los jóvenes puedan llevarse consigo.
“Este concierto será para muchos de ellos un momento muy especial en sus vidas. Ya sea que en un futuro sean músicos o no, el recuerdo de haber tocado junto a la orquesta profesional de su ciudad les acompañará toda la vida”, afirmó.
La experiencia, espera, será una de esas memorias a las que puedan volver en momentos importantes.
“Espero que este evento se convierta en una de esas memorias que nos ayudan cuando necesitamos estar firmes o cuando queremos sostener un momento hermoso”, expresó.
MÁS QUE APRENDER MÚSICA
Para el director, la formación musical también proporciona herramientas que pueden trascender una carrera artística.
“La música es intrínsecamente una tarea humana. Ninguna otra especie hace música de la manera que lo hacemos los seres humanos”, aseveró.
Dedicación, orden, paciencia y disciplina son algunas de las cualidades que, considera, desarrolla la práctica musical.
“Ya sea que tus pasos te lleven a una carrera profesional musical o no, tener este entrenamiento abre grandes oportunidades para ser mejor en cualquier afán en el que te envuelvas. Creo que esto es vital para los niños en su formación”, explicó.
La gala reunirá obras de compositores como Beethoven, Glière, Márquez, Moncayo y Tchaikovsky, entre ellas Danzón No. 2, Huapango y la Obertura 1812, bajo la dirección de Del Prado y Alejandro Rico.
Y para esos jóvenes que se preparan para vivir la experiencia, el maestro tiene un último consejo: “Que lo hagan con amor y mucha pasión” concluyó.
