Nuevo Casas Grandes.- En el peor ataque armado de la historia de Casas Grandes, cuatro patrulleros fueron emboscados y “cazados” ayer en la mañana por un comando armado que los sorprendió con una "lluvia de balas", y durante la balacera a la que no pudieron responder, fue asesinado su jefe operativo, mientras otro de los elementos fue hospitalizado con heridas graves.

Fue a las 9:40 de la mañana cuando se reportó que policías municipales del Pueblo Mágico de Casas Grandes, habían sufrido un ataque armado en el que al parecer, uno de ellos falleció y otro estaba herido, en el tramo de la carretera de Las Tinajas a Juan Mata Ortiz, a la altura de donde se ubica un campo de golf.

Al lugar arribaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) y del Departamento de Criminalística de la Fiscal General del Estado (FGE) de la zona Noroeste, de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), y patrulleros de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM) de Casas Grandes.

A unos 50 metros de la carretera, arrinconada en los límites de un cerco de púas y con las llantas traseras destrozadas, se hallaba la patrulla “SESESP-059-2022” que le fue entregada al Presidente Municipal de Casas Grandes, Roberto Lucero Galaz, por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, en cuyo interior se hallaba el jefe de grupo Alfredo Ramírez Rodríguez de 35 años, sin vida.

La patrulla presentaba la menos 6 impactos de arma de fuego en su carrocería, además de las que provocaron que los neumáticos traseros reventaran cuando los cuatro agentes, dos al frente como piloto y copiloto y otros dos en la parte trasera de la camioneta tipo pick-up de doble cabina, fueron alcanzados en carretera y rafagueados con armas de asalto AK-47, de las conocidas como “Cuerno de chivo”.

En el ataque los agentes apenas y alcanzaron a reaccionar para salir de la carretera y zigzaguear por el terreno plano hasta llegar a un cerco y tratar de repeler la agresión, pero el daño ya estaba hecho: su jefe operativo fue privado de la vida con un certero balazo que le atravesó el cuello de atrás hacia adelante.

A su compañero Carlos Mario Gutiérrez Rodríguez, aunque sobrevivió no le fue mejor, recibió cuatro impactos en el cuerpo y uno de ellos, le entró por la espalda y le salió por la boca, destrozándole todas las piezas dentales que salieron expulsadas junto con la ojiva calibre 7,62 x 39 mm.

Hasta ayer en la tarde su estado de salud se reportaba crítico y seguía ingresado a la clínica Madero en Nuevo Casas Grandes, donde elementos armados custodian las calles aledañas para resguardar a su compañero.

Hasta ayer no se reportaban personas detenidas como presuntos responsables de este ataque directo en contra de elementos preventivos de Casas Grandes, un municipio que se ha visto inmerso en la polémica de la corrupción.

De momento las autoridades ministeriales sólo tienen recuperada una camioneta y un arma larga, que fue abandonada en El Rucio, a una media hora del lugar de los hechos, y que según las investigaciones corresponde a las características de la unidad en la que viajaba el grupo que atacó a los policías de Casas Grandes.