Ciudad Juárez.- Sólo ocho procesos de adopción de infantes fueron concluidos en Juárez desde finales de 2024 a la fecha, pese a que actualmente existen al menos 115 niñas, niños y adolescentes con situación jurídica resuelta para ser integrados a una familia.

De acuerdo con datos del DIF estatal, 64 de ellos están esperando concluir el trámite ante juzgados para tener su adopción concretada.

Sin embargo, el número de adopciones concretadas contrasta con la cantidad de menores disponibles, lo que evidencia que el principal obstáculo ya no está en los procesos legales, sino en la falta de coincidencia entre el perfil de los menores y las solicitudes de las familias.

Aniela Prieto, responsable del área de Adopciones del DIF estatal, explicó que la mayoría de los menores susceptibles de adopción son mayores de ocho años y, en muchos casos, forman parte de grupos de hermanos –88 de los 115–, lo que reduce significativamente sus posibilidades de integración.

En contraste, la mayoría de las familias interesadas en adoptar busca perfiles de niñas y niños de entre cero y cinco años, generalmente sin hermanos, lo que genera un desfase que mantiene a decenas de menores en espera, argumentó Prieto.

Actualmente, de acuerdo con la dependencia, 437 niñas, niños y adolescentes se encuentran bajo resguardo del DIF en Ciudad Juárez, tras haber sido separados de sus familias por situaciones de riesgo como violencia, omisión de cuidados o denuncias verificadas por autoridades.

“La espera de sus documentos legales de adopción ahora es con su familia adoptiva y no en una casa hogar”, afirmó la funcionaria.

Prieto señaló que, aunque el proceso de adopción ha sido agilizado, éste no garantiza una asignación inmediata, ya que depende del perfil solicitado por las familias.

También que “la reforma permitió que los niños se integraran más rápido en adopción, sin embargo, los plazos judiciales siguen corriendo igual”.

En ese sentido, explicó que una vez que los interesados presentan su solicitud, el DIF tiene un plazo de hasta 45 días para determinar si son aptos mediante la emisión del certificado de idoneidad.

El procedimiento incluye un curso obligatorio de capacitación de cinco semanas, evaluaciones psicológicas y socioeconómicas, así como la presentación de documentación personal, médica y laboral, sin que esto represente costo para los solicitantes.

La funcionaria recordó que en 2020 se implementó una reforma que permitió acelerar los procesos, al autorizar que los menores puedan integrarse a una familia adoptiva desde el inicio del juicio de pérdida de patria potestad y no hasta que exista una sentencia definitiva, como ocurría anteriormente, cuando los tiempos podían extenderse entre uno y cinco años.

Pese a ello, reconoció que el principal reto continúa siendo la adopción de menores mayores y de grupos de hermanos, quienes, a diferencia de los niños pequeños, pueden permanecer durante años en el sistema sin ser integrados a una familia.

Actualmente, cinco menores se encuentran en familias de acogida temporal, mientras que otros casos, principalmente adolescentes, desarrollan proyectos de vida independiente ante la baja probabilidad de ser adoptados.

La funcionaria añadió que, una vez concretada la adopción, el DIF mantiene un seguimiento durante tres años, sin que hasta el momento se hayan registrado casos en los que un menor adoptado haya sido reintegrado al sistema.